lunes 24/1/22

Dejan morir a un bebé porque ya habían certificado por error su muerte

Pese a que el bebé movía una pierna, los dos médicos lo dieron por fallecido

El hecho ha provocado la ira de propios y extraños. La indignación general. Dos médicos han sido acusados de homicidio en Kazajistán por dejar morir -¡dejar morir!- a un recién nacido. A un recién nacido vivo al que además previamente habían dado por muerto. Al que habían certificado su muerte.

La acusación -que es directa y sin paliativos- afirma que el doctor Kuanysh Nysanbaev ordenó sin miramientos que el cuerpo del bebé fuera almacenado en la morgue pese haber visto cómo el pequeño movía una pierna. Lo había visto claramente. Una apreciación que no puede en ningún caso desmentirse.

Este suceso tuvo lugar en el centro perinatal de Atyrau, allí donde tanto Nysanbaev como otro médico obstetra, cuya identidad no ha trascendido, se enfrentan a una pena de 20 años de prisión cada uno. Y no es para menos. Lo acontecido es del todo reprobable.

La verdad siempre sale a flote. Las autoridades conocieron lo sucedido después de haber pinchado el teléfono de Nysanbaev por otro caso de sobornos. Efecto carambola. Shyngys Kabdula, jefe de policía que se encarga del caso, explicó que «tras su nacimiento, el bebé fue negligentemente registrado como fallecido, aunque en realidad estaba vivo».

«Después de ver que el niño daba señales de vida, los doctores, en lugar de tomar medidas urgentes para atenderlo, decidieron actuar de acuerdo a la documentación ya emitida, que decía que el niño había nacido muerto. Los médicos dejaron morir al recién nacido y el bebé fue depositado en un refrigerador», indicó Kabdula, que reveló que posteriormente Nysanbaev habló sobre el caso por teléfono y en esa conversación él afirmaba que el niño había muerto en el refrigerador del depósito de cadáveres.

Una mezcla de rabia y dolor se desprende esta noticia. Desde el hospital ya se han solicitado disculpas a la familia y asimismo se ha informado de que la situación será investigada hasta las últimas consecuencias. Los dos médicos permanecen detenidos. Un ser inocente se ha visto privado de su don más preciado: la vida.

Dejan morir a un bebé porque ya habían certificado por error su muerte