Bertín Osborne se encuentra viviendo un complicado momento personal tras el fallecimiento de su padre, Enrique Ortiz López-Valdemoro, a los 96 años de edad. Como lo ha hecho toda su vida, Enrique pidió que la noticia de su muerte no fuera pública. Quería irse de manera discreta e íntima y en su último adiós apenas estuvieron presentes sus cuatro hijos, dos de las hijas de Bertín y tres nietos. Sin embargo, hace unos días que salió a la luz la noticia en Jerez de la Frontera y toda España, siendo un tema bastante delicado y por el que Bertín ha pedido la máxima discreción posible.
Aunque suene frívolo, la herencia que ha dejado Enrique a sus cuatro hijos es la única "buena" noticia para Bertín y sus tres hermanas: María Teresa, Marta y María de la Luz, nacidas de su matrimonio con María Teresa Osborne y Marenco, nieta del II Conde de Osborne. Enrique se quedó viudo en 1991 y desde entonces los cuatro hermanos han estado al cargo de su padre, sobre todo en los últimos años, pues dada su avanzada edad y negativa de abandonar su casa les obligaba a darle una atención más profesional.
Las empresas del padre de Bertín que heredarán sus hijos
Hablando de lo estrictamente material, la herencia de Enrique Ortiz López-Valdemoro a sus hijos es bastante discreta. El conde seguía estando al tanto de sus empresas, todas relacionadas con el mundo de los seguros o el asesoramiento financiero. En estas tareas contaba con la ayuda de sus hijas, aunque según ha informado 'Vanitis', Ortiz había podido llevar todas sus tareas hasta el final.
El padre de Bertín Osborne era el administrador único de Prestaciones Sociales SL, dedicada a la correduría de seguros. Creada en los años 80, la compañía tuvo un pasado exitoso y en la actualidad contaba con un activo de 356.056 euros. También administraba CS Osborne SA, que tiene su origen en Seguros Osborne Correduría de Seguros. Esta contaba con un activo de 243,742 euros, pero como la anterior, en el ejercicio de 2023 había cerrado el curso en negativo.
Misma dinámica para Ofigisa SA, fundada en 1981 y que fue la matriz del resto de sus negocios. En 2023 esta sociedad tenía un activo de 820.000 euros, aunque sus resultados en ese mismo ejercicio dilucidaban pérdidas por valor de 50.000 euros. Esta sociedad también ha contado con acciones que se han ido vendiendo con el tiempo para tener más liquidez.
Esta es la millonaria herencia que recibirán Bertín Obsorne y sus hermanas
Más allá de las empresas, donde Ortiz López-Valdemoro tenía centrado su patrimonio es en la lujosa casa en la que vivía en el Paseo de la Habana, un piso de más de 240 metros cuadrados que las inmobiliarias valoran en más de un millón y medio de euros. Sin embargo, el padre de Bertín deja a sus descendientes otro legado más allá de lo físico y material.
Enrique heredó de su familia dos títulos nobiliarios. Por un lado, el condado de las Navas, concedido a la familia por Carlos IV. Este título Enrique decidió cedérselo en 1994 a una de sus hijas, María Teresa Ortiz Osborne, quien ostenta el título desde entonces. No obstante, en el momento de su muerte, Enrique seguía siendo Conde de Donadío de Casasola, un título que data de tiempos de Felipe V.
Una vez pasado el duelo, el heredero con mejor derecho a ostentarlo podrá solicitarlo, previo pago de la tasa correspondiente, para ser el IX conde. Este tipo de títulos actualmente no tienen ningún privilegio, salvo el del orgullo de llevar un título nobiliario que reconoce a tus antepasados. Desconocemos si este lo solicitará Bertín Osborne o alguna de sus hermanas, pero lo que está claro es que tienen una importante herencia millonaria de la que hacerse cargo.



