Espectaculares acrobacias de un anciano en columpios infantiles
Lo que parecía un tanteo inicial se convirtió en un auténtico número circense
¿Quién dijo que la edad reducía la movilidad? ¿Quién aseguró que ser anciano es sinónimo de quietud? ¿Quién emparentó ancianidad con falta de reflejos? El vídeo que mostramos desmiente lo dicho. Lo pone en solfa. Lo cuestiona. Siempre para bien. Porque aunque los años nunca pasan en balde, tampoco la permanencia en la denominada tercera edad o edad de oro quiere señalar forzosamente la decadencia de la soltura física.
A las pruebas del vídeo que ilustra esta pieza informativa nos remitimos. Un vídeo que se ha hecho viral sin constatarse su procedencia. Proviene de cualquier lugar anónimo. Auténticas acrobacias las ejercitadas, las desarrolladas, las cultivadas por este anciano que a voluntad se acercó a la zona de unos columpios infantiles. ¡Quién prevería cuanto a continuación sucedió! Los allí presentes no nadan crédito. Quedaron boquiabiertos. Con los ojos como platos.
Se acerca al balancín. Toma asiento. Comienza un pausado balanceo que, gradualmente, va tomando fuerza y más fuerza y más fuerza y… Ya la pirueta se convierte en acrobacia. Hace prácticamente el pino en el aire. Parece un portento de gimnasta. El movimiento pendular sorprende hasta límites insospechados. Los niños siguen a lo suyo. Pero algún anónimo espectador toma el móvil en mano y comienza a grabar este ejercicio circense. Para inmortalizarlo y enseguida hacerlo viral por las redes sociales. El número lo merece.
