lunes. 23.03.2026

Experto en carnes informa cómo reconocer una buena carne y el peligro de la carne picada

Rubén Martínez Díaz, “el carnicero tiktoker”, explica en el pódcast Sr. Wolf (Juan Ramón Lucas) cómo elegir cortes, por qué importa el sentido del corte y qué riesgos tiene la carne picada industrial
Cómo el 'carnicero tiktoker' ha cambiado la forma de comprar carne en España
Cómo el 'carnicero tiktoker' ha cambiado la forma de comprar carne en España

Rubén Martínez Díaz —carnicero de barrio, divulgador en redes y hoy referente nacional— entra en el estudio de Juan Ramón Lucas con un mensaje nítido: no todo filete es igual. El corte, la edad del animal y la grasa mandan. Y, a la vez, lanza una alerta al consumidor: con la carne picada hay que extremar la prudencia. Su discurso es directo, práctico y lleno de ejemplos de mostrador.

El madrileño, conocido como “el carnicero tiktoker”, se hace viral con un truco sencillo: el primer filete de la aguja es, en la práctica, el mismo músculo que el del entrecot, pero puede costar 12–15 € menos. “La calidad está, solo hay que saber dónde mirar”, resume. Esa manera de explicar “lo de siempre” con lenguaje de hoy le cambia la vida y lo lleva a profesionalizar su oficio sin renunciar al mostrador.

Claves que separan una buena carne de una regular (y cómo no equivocarte)

  • Edad y trazabilidad. La etiqueta de la pieza dice más de lo que crees: conformación (cómo está hecho el animal) y engrasamiento (cuánta grasa tiene). Más grasa, más sabor y jugosidad.
  • Grasa exterior… mejor dejarla. Rubén expone los filetes con su grasa y la recorta solo al final. La grasa protege, aporta jugo y sabor; si no te gusta, la retiras ya en el plato.
  • Corte a contrafibra. “Si cortas a favor de la fibra, el bocado se vuelve correoso; a la contra, se deshace.” Es el gesto que convierte un filete correcto en un filete delicioso.
  • Maduración, con cabeza. En animales mayores (vaca, buey), 80 días en cámara con humedad y temperatura controladas rompen fibras de forma natural y potencian aroma. No hace falta modas de “400 días”.
  • Congelación bien hecha. Para chuletones: del congelador a la nevera 2–3 días, luego atemperar 4–5 horas. En maduradas no se aprecia pérdida de calidad; en picada madurada, sí puede notarse algo más de firmeza.
  • Cortes que no fallan en casa. Para filetear: cadera y tapilla (la “picaña” brasileña de toda la vida). Para guisar: morcillo y culata. Para picar: aleta y aguja.
  • Pollo: mejor entero. Dura más y evita bandejas partidas de origen incierto; pide en la carnicería que te lo troceen y el precio no cambia.

Rubén baja a tierra el eterno debate wagyu/Kobe: el wagyu es “experiencia boca” por su infiltración, no tanto por sabor; Kobe es wagyu con requisitos extra (raza, edad, BMS, A4–A5) y sello inimitable (crisantemo azul en la pieza). ¿La mejor carne del mundo? “En España tenemos joyas: pluma, secreto y lagarto ibérico, rubia gallega, avileña, asturianas…”. Y confiesa su debilidad: las berrendas por su sabor.

Sobre el buey, puntualiza: hoy hay menos fraude por la trazabilidad, pero abunda el “buey joven” (desde 4 años); es más suave, rico, pero no es ese buey de 8–9 años “de antes”. ¿Cómo intuir calidad en el plato? En buey bueno la boca queda untuosa por la grasa infiltrada; además, sacia más que una ternera corriente.

Rubén Martínez Díaz, el “carnicero tiktoker”, en el estudio del Sr Wolf del periodista Juan Ramón Lucas
Rubén Martínez Díaz, el “carnicero tiktoker”, en el estudio del Sr Wolf del periodista Juan Ramón Lucas

La advertencia: carne picada industrial

Rubén es tajante: ojo con las bandejas de picada de supermercado. Ha visto lotes con 15 días desde que se pican y “caducidad” para otros quince. “Si yo pico carne y a los dos días está negra, ¿cómo puede conservarse un mes? Atmosferas protectoras, sulfitos, cereales…”. Su consejo: pica en el momento en tu carnicería de confianza y consume pronto.

Además de técnica, hay errores de cocina que arruinan un buen género: sartén muy caliente (si no, cueces la carne), no pinches el filete, dora rápido por ambos lados y deja descansar. En salsas, un guiño: al solomillo (tierno, poco sabroso) no lo mates con vinagres fuertes; mejor pimienta o queso azul que “abrazan” la carne.

El resto es cultura cárnica y actitud. Rubén defiende la ganadería extensiva, explica por qué la grasa es aliada del sabor y anima a preguntar en el mostrador. Su sello sigue intacto: información clara, truco útil y cero postureo. Con él, el consumidor sale más listo que cuando entró. Y el filete, también.

Experto en carnes informa cómo reconocer una buena carne y el peligro de la carne picada