Fiesta por todo lo alto sin mascarillas en dos yates. La Guardia Civil ha detectado una fiesta en dos yates con 20 personas en Albufereta, situado en Alicante. El Servicio Marítimo de la Guardia Civil pudo interceptar solo a uno de los yates cuando se acercaba a la costa.
Sus cinco tripulantes fueron sancionados por no llevar la mascarilla, además de cursas otra denuncia a Capitanía Marítima. El otro yate se fue de la Albufereta antes de que la Guardia Civil llegase. Sin embargo, está en proceso de búsqueda para sancionar al propietario.
El 112 fue alertado de la fiesta sobre las 16:00 horas. En ella participaban unas 20 personas sin mascarilla y con la música alta. Se encontraban en dos yates distintos a unos 100 metros de la costa. Uno de los yates era más grande y donde se encontraban la mayoría de las personas.
La Guardia Civil indica que también se retransmitía la fiesta mediante las redes sociales. La fiesta se abordó en la reunión de coordinación. En dicha reunión se trasladó la preocupación de muchos ayuntamientos de la provincia ante el repunte de contagios por coronavirus. Se han registrado 1.002 casos positivos.
Más de 36 horas de fiesta ilegal
Los Mossos d’Esquadra desalojan la fiesta ilegal que se celebraba en una nave industrial abandonada de Llinars del Vallès (Barcelona). Una celebración que, sin respetar las medidas de seguridad, se ha prolongado durante 36 horas. Varias furgonetas de la policía catalana han entrando este mediodía al terreno donde se halla el local, en el que aún quedaban algunos centenares de participantes de la rave iniciada en Nochevieja.
Parte de los agentes han accedido al interior del local, donde la mayoría de personas ha recibido a los policías con los brazos en alto, aunque también ha habido algún conato de forcejeo con los antidisturbios. Los Mossos los han agrupado para proceder a realizar identificaciones. El director general del cuerpo, Pere Ferrer, y el comisario Ferran López, entre otros mandos de la policía catalana, han acudido al lugar. La operación aún durará algunas horas.
El alcalde de Llinars del Vallès, Martí Pujol, ha asegurado hoy que la fiesta que se celebraba desde el día 31 de diciembre en una nave industrial abandonada del municipio es una «acción muy bien organizada».
Pujol ha relatado que los vecinos empezaron a detectar movimiento en la zona a media tarde del día 31 y desde el municipio ya se envió una patrulla de la Policía Local y se cortaron los accesos con bloques de hormigón New Jersey, pero «los retiraron».
