lunes. 06.04.2026

Halloween, un riesgo añadido a los accidentes de tráfico

El riesgo de sufrir un accidente se ve incrementado por factores como la ingesta abusiva de alcohol, una situación en la que el seguro de coche no se hará cargo

Halloween, un riesgo añadido a los accidentes de tráfico

El riesgo de sufrir un accidente se ve incrementado por factores como la ingesta abusiva de alcohol, una situación en la que el seguro de coche no se hará cargo

El próximo miércoles por la noche y con motivo de Halloween, niños y mayores se lanzarán a la calle en busca de caramelos (sobre todo los pequeños), pero también de diversión y ocio. Una celebración a la que, sin embargo, también se asocia un consumo excesivo de alcohol, así como otra serie de actos que pueden acabar comprometiendo nuestra seguridad y la de nuestros allegados.

De hecho y tal y como apunta el comparador de seguros Acierto.com, la noche de los muertos vivientes puede convertirse en un peligro añadido para los accidentes de tráfico. Pero, ¿por qué?

Así, el último informe de la entidad revela que durante las festividades como las que nos ocupa se incrementa el consumo de alcohol durante la noche, así como las posibilidades de coger el coche bajo sus efectos. En concreto, el análisis revela que más del 42% de los encuestados reconoce haber conducido después de haber consumido alcohol. Y, de entre ellos, casi 2 de cada 5 afirma directamente que lo ha hecho ebrio. Algo que no solo resulta peligroso, sino que puede acabar saliendo muy caro. Sí, porque el seguro de coche no se hará cargo en esta situación.

"Las pólizas de automóvil están pensadas para hacerse cargo de aquellos siniestros en los que somos culpables pero que, obviamente, no incurren en una ilegalidad como la de circular bajo los efectos del alcohol", incide Carlos Brüggemann, cofundador de Acierto.com. De hecho, la compañía de seguros de coche se hará cargo de los gastos en primera instancia (como responsable subsidiario) pero, si se demuestra que el conductor estaba ebrio, podrá ejercer el derecho de repetición, es decir, reclamarle los daños.

"A efectos prácticos, circular ebrio es como conducir sin seguro de coche y, teniendo en cuenta que las indemnizaciones por daños en accidentes pueden superar el millón de euros, hacerlo puede tener consecuencias gravísimas no solo para los demás sino también para nosotros y los nuestros ", alerta.

Además, los números ponen de manifiesto una normalización en el consumo de alcohol entre los españoles, algo que puede provocar que se infravaloren los efectos que tiene y que muchos conductores no piensen que están superando la tasa permitida. “Además son muchos los que creen a pies juntillas en mitos urbanos como que si se acompaña de una comida muy abundante, de un café o una siesta se elimina más fácilmente”, apunta Brüggemann. “Solo se puede afirmar que hay una regla que funciona de verdad: “si bebes este Halloween, no conduzcas”.

El experto también recomienda extremar las precauciones en una noche en que puede haber mayor riesgo de atropello, pues algunos de los niños y adultos que salen en busca de caramelos a la calle lo hacen incumpliendo las reglas de circulación, sobre todo si se mueven en grupo o similares. Además cabe tener en cuenta que los disfraces propios de Halloween suelen ser oscuros, un hecho que dificulta la visibilidad en las vías.

Además, no estamos hablando de un problema único de los conductores de coche, sino que también afecta a los ciclistas y peatones. Por ejemplo, estos últimos corren cada vez más riesgos. 3 de cada 5 reconocen que no cruzan por los lugares habilitados y casi el 40% que circula mirando la pantalla de su móvil. Si a esto le añadimos el consumo de alcohol propio de la noche de Halloween el asunto todavía se vuelve más peligroso.

Por no hablar de las multas aparejadas, que alcanzan los mil euros si nos vemos envueltos en un accidente de tráfico como peatones y se descubre que nos encontramos bajo los efectos de las drogas o el alcohol. En el caso de los ciclistas la cuestión se ve agravada por el desconocimiento: sí, porque hasta el 40% ignora la normativa que le afecta e incluso no sabe cuándo tiene que usar el casco (o no) obligatoriamente.

Halloween, un riesgo añadido a los accidentes de tráfico