La lluvia de las Perseidas llenará el cielo de brillantes estrellas fugaces
El fenómeno es causado por el rastro de partículas del cometa Swift-Tuttle que cada año atraviesan la atmósfera de la Tierra
Uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares del verano tendrá lugar esta madrugada y especialmente la de mañana. La lluvia de meteoros de las Perseidas, también conocidas como las Lágrimas de San Lorenzo llenarán el cielo de brillantes estrellas fugaces que provocarán una lluvia de estrellas causada por el rastro de partículas del cometa Swift-Tuttle que cada año atraviesan la atmósfera nuestro planeta.
La mayoría son tan pequeñas como un grano de arena y cuando se cruzan con nuestro planeta impactan contra la atmósfera a una velocidad de más de 210.000 kilómetros por hora, equivalente a recorrer nuestro país de norte a sur en menos de veinte segundos, informa por su parte el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA).
"El cometa Swift-Tuttle completa una órbita alrededor del Sol cada 133 años aproximadamente, y cada vez que se aproxima a nuestra estrella, se calienta y emite chorros de gas y pequeñas partículas sólidas que forman la cola del cometa", señala el investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), Alejandro Sánchez. La última vez que este cometa se aproximó a la Tierra fue en 1992 y la próxima vez que esto suceda será en 2126, según indica Duffard.
El choque produce, en estos fragmentos, un aumento de temperatura de hasta 5.000 grados en una fracción de segundo, lo que hace que se desintegren y emitan un destello de luz que recibe el nombre de meteoro o estrella fugaz.
Este año podrán verse cerca de 80 meteoros por hora atravesando la atmósfera terrestre, aunque en años especialmente activos como 2016, la cifra puede alcanzar los 150-200 meteoros por hora, informa el portal space.com. El pico más alto se espera en torno a las 5 de la mañana de la madrugada del sábado al domingo.
Este año la Luna interferirá en la observación del fenómeno, y empobrecerá las condiciones de visibilidad, por lo que para observar el evento en mejores condiciones se recomienda alejarse tanto como se pueda de la contaminación lumínica que producen las grandes ciudades, ir a un sitio oscuro y abierto y mirar dirección nordeste. Son visibles a simple vista, por lo que no hacen falta ni prismáticos ni telescopios, aunque mientras más tiempo se pase a oscuras en los momentos previos, mayor será la percepción de los cuerpos celestes que atraviesan el cielo nocturno.

