lunes. 27.06.2022

Existe un mito de que los coches con el tanque vacío gastan menos combustible. Uno de los fallos más comunes dentro de la amalgama de vehículos sofisticados que hoy en día disponemos se refiere a la bomba de combustible. En los coches modernos ya no existen las viejas bombas de diafragma movidas por alguna leva del árbol que se calentaban y tenían poco rendimiento. Con el paso de los años, la tecnología del mundo del motor ha ido mejorando. Uno de los aspectos en los que más se ha incidido y trabajado ha sido en las bombas de combustible.

https://www.youtube.com/watch?v=8NO2ti4UmCM&ab_channel=AUTOTECNICATV

Las primeras que aparecieron tenían un gran tamaño, y venían fuera del tanque colocadas debajo del vehículo. Cuentan con un sistema eléctrico o de rodillos que toman combustible por uno de los extremos y lo envían hacia el sistema de motor por el inverso. Quien controla la bomba de combustible en todos los casos es la unidad de control de motor (ECU). Se encarga de transmitir una señal para que, mientras que el motor esté en marcha, la bomba de combustible esté funcionando.

Las bombas han seguido evolucionando con el paso del tiempo y su ubicación incluso se modificó. Dejaron de aparecer debajo del vehículo porque resultaban muy ruidosas y aparecieron las denominadas bombas de combustible sumergidas dentro del tanque. Se compone de un filtro, la señal del flotante, la conexión eléctrica y la entrada y salida de combustible. Posteriormente aparecieron algunas más pequeñas aun.

¿Qué ocurre cuando circulamos con poco combustible?

La bomba que se refrigera por el combustible se calienta y se termina derritiendo dentro del tanque. Esto no se va a traducir en una explosión ni en un accidente. Eso sí, el costo recaerá en el bolsillo del conductor, a un precio mucho más elevado de lo que pagamos por el combustible. Circular a niveles bajos de combustible además provoca que el depósito se llene de sedimentos del propio combustible y esos sedimentos pasan al motor si el nivel está demasiado bajo.

Algunos expertos recomiendan circular con más de medio tanque para que la bomba, que trabaja sumergida, lo haga siempre fría para que el filtro no se ensucie y pueda rendir durante toda su vida útil.

¿Cuántos kilómetros puedes circular con el depósito en reserva?

De primeras, resulta bastante complicado conocer cuántos kilómetros podremos recorrer con el depósito de combustible de nuestro coche en reserva. Por lo general, se estima que es posible cubrir una distancia próxima a los 50 kilómetros con el piloto encendido. Sin embargo, los kilometrajes pueden variar en función de diferentes criterios. Algunos aspectos a tener en cuenta son el tamaño de nuestro coche. En el caso de los coches de menor tamaño, el tamaño del depósito es menor que al de una berlina. De este modo, un vehículo de mayor tamaño se presume que tiene más autonomía para circular en reserva.

Si atendemos a las especificaciones técnicas de nuestro vehículo el fabricante detalla los kilómetros que se pueden recorrer con la reserva de combustible. Pese a ello, hoy en día es más recomendable consultar la información que nos proporciona el sistema de infoentretenimiento de nuestro propio automóvil. De este modo dispondremos de datos actualizados, que fluctúan en función del modo de conducción, ya que no es lo mismo estar circulando por una vía rápida a velocidad de crucero que ascender un puerto de montaña, con el coche sobrecargado y con el aire acondicionado funcionando a pleno rendimiento. Todo ello podría provocar que la distancia de conducción en reserva se alargue hasta los 120 kilómetros.

En cualquier caso, tal y como ya recogimos en elMIRA.es lo recomendable siempre es dirigirse a la estación de servicio más cercana para repostar.

Las consecuencias de circular con bajo nivel de combustible