viernes. 12.08.2022

Los riesgos y los beneficios de exponerse al sol

En verano la tendencia de las personas a tomar el sol aumenta considerablemente

En épocas veraniegas las actividades al aire libre se multiplican y con la subida de las temperaturas en las últimas fechas las estancias en las piscinas y las playas se convierten en una constante. En estos lugares muchas son las personas que aprovechan para tostar sus cuerpos al sol y aumentar varias tonalidades en el color de piel. Te contamos los beneficios y riesgos de tomar el sol.

Los beneficios del sol

Además de mejorar el estado de ánimo, el sol nos "alimenta". Cuando sus rayos entran en contacto con la piel provocan que una enzima se transforme, lo que da lugar a la producción de vitamina D, una sustancia esencial para multitud de procesos biológicos que garantizan una buena salud y que obtenemos, en un 90% gracias a la exposición solar (el otro 10% nos lo aporta la alimentación).

Por ello, la Comisión Europea recomienda tomar el sol 15 minutos al día (exponiendo la cara y brazos es suficiente), varias veces por semana para garantizar la correcta sintetización de esta vitamina. Los médicos no dejan de alertar que gran parte de la población no tiene los niveles suficientes, incluso en países con buen clima como el nuestro, algo que estaría directamente relacionado al hecho de que pasamos poco tiempo al aire libre. Un adulto necesita 400-600 UI de vitamina D, que nos aporta lo siguientes beneficios:

  • Fortalece tus huesos y aleja la osteoporosis: el calcio es esencial para los huesos, pero por mucho que lo incorpores a tu organismo a través de la dieta, este es incapaz de aprovecharlo sin la presencia de la vitamina D.
  • Mantiene a raya la tensión: esta vitamina reduce los niveles de la hormona paratiroidea, encargada de regular la presión sanguínea. Por eso, al tomar el sol, la tensión baja.
  • Activa tus defensas: de la vitamina D también depende en parte el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Los linfocitos T, un tipo de glóbulos blancos encargados de defender el organismo de infecciones, necesitan esta vitamina para realizar correctamente su trabajo. Por eso, tras un verano de sol, notas que en invierno te resfrías menos.

El sol también es beneficioso para:

  • Regular tu biorritmo: la luz solar regula nuestros ritmos circadianos, los cuales están implicados en el sueño y el ánimo, entre otras cosas.
  • Mejorar afecciones de la piel como la psoriasis y el acné. Las lesiones escamosas que produce la psoriasis mejoran hasta un 90% en verano gracias a la acción de los rayos ultravioleta que evitan que el sistema inmune ataque las células sanas de la piel (lo que ocurre cuando se sufre este trastorno). La piel con acné también mejora aunque en este caso conviene utilizar una protección solar libre de aceites y, sobre todo, no excederse con la exposición porque puede producirs un efecto rebote.

Los peligros del sol

El sol es fuente de vida y de salud pero también puede llegar a ser un peligro pues, tomado en exceso, puede provocar envejecimiento prematuro, daños oculares y cáncer de piel. El melanoma es el tipo de cáncer más peligroso y su factor de riesgo más importante es, precisamente, la exposición excesiva al sol.

Según el Institut Català d’Oncologia, más del 80% de casos de melanoma se podrían prevenir, una enfermedad que en los últimos años ha experimentado un considerable aumento. Cada año se registran unos 5.000 nuevos casos de melanoma en España, la mayoría en personas de entre 40 y 70 años, y está asociado a episodios de quemaduras solares acumulados a lo largo de la vida. Por ello es tan importante protegernos del sol desde la infancia.

En verano, más precaución

La incidencia de estos rayos sobre la tierra no es la misma durante todo el día. Las horas centrales, de 12 a 16 horas, son las peores para la exposición solar ya que el sol está perpendicular a la tierra y la radiación es mucho más elevada, por lo que causa más daño en la piel.

Y no olvides que los primeros días será suficiente con 15-20 minutos de sol, luego puedes ir aumentando progresivamente el tiempo sin sobrepasar nunca las 2 horas.

Los riesgos y los beneficios de exponerse al sol
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