Jorge Mario Bergoglio, actual papa de la Iglesia católica, ha fallecido este lunes 21 de abril a los 88 años de edad apenas un día después de la celebración del Domingo de Resurrección. El pontífice atravesaba por un delicado estado de salud que le han obligado a permanecer ingresado en el Hospital Gemelli de Roma desde hace algunas semanas hasta que finalmente fuentes del Vaticano han confirmado su muerte, a pesar de haber recibido el alta médica. El papa Francisco pasará a la historia como el primer papa americano y jesuita sucediendo en el cargo a Benedicto XVI el 13 de marzo de 2013.
Su última aparición pública tuvo lugar durante la Santa Misa del Domingo de Resurrección para dar la bendición Urbi et Orbi donde acudió sin cánulas nasales y en silla de ruedas, hecho que apuntaba a una presumible mejoría. Asimismo, también mantuvo un breve encuentro con el vicepresidente de EE.UU. J.D. Vance.
El Santo Padre se diplomó como técnico químico, y eligió luego el camino del sacerdocio entrando en el seminario diocesano de Villa Devoto. En 1969 fue ordenado sacerdote y, entre 1973 y 1979, desempeñó el cargo de superior provincial de los jesuitas en Argentina. Entre 1980 y 1986, fue rector del Colegio Máximo y de la Facultad de Filosofía y Teología en el Partido de San Miguel. Tras una breve estancia en Alemania y Buenos Aires, se estableció en la provincia de Córdoba, Argentina, donde vivió durante seis años.
El 20 de mayo de 1992 Juan Pablo II le nombra obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires. Después de haber sido vicario general de Quarracino, el 3 de junio de 1997 fue nombrado arzobispo coadjutor de Buenos Aires con derecho a sucesión. Tras el fallecimiento de su mentor el 28 de febrero de 1998, asumió el cargo de arzobispo de Buenos Aires y también se convirtió en el gran canciller de la Universidad Católica Argentina. Durante estos años fue autor de los libros Meditaciones para religiosos (1982), Reflexiones sobre la vida apostólica (1986) y Reflexiones de esperanza (1992).
El papa Juan Pablo II creó a Bergoglio cardenal presbítero de San Roberto Belarmino el 21 de febrero de 2001. Tras la muerte de dicho pontífice, el 2 de abril de 2005, fue considerado como uno de los candidatos para ocupar el trono de San Pedro, cargo para el que fue elegido finalmente el alemán Joseph Ratzinger. Finalmente, el 13 de marzo de 2013, el cónclave que se celebró tras la renuncia de Benedicto XVI eligió como papa a Jorge Mario Bergoglio, quien manifestó su voluntad de ser conocido como Francisco en honor al santo de Asís.
A sus sacerdotes siempre les ha recomendado misericordia, valentía apostólica y puertas abiertas a todos. Lo peor que puede suceder en la Iglesia, explicó en algunas circunstancias, «es aquello que De Lubac llama mundanidad espiritual», que significa «ponerse a sí mismo en el centro». Y cuando cita la justicia social, invita en primer lugar a volver a tomar el catecismo, a redescubrir los diez mandamientos y las bienaventuranzas. Su proyecto es sencillo: si se sigue a Cristo, se comprende que «pisotear la dignidad de una persona es pecado grave».
Reciente encuentro del papa Francisco con Juanma Moreno
Apenas unos días antes de enfermar, el papa Francisco recibió en el Vaticano al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno para informarle de las conclusiones del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, celebrado en Sevilla el pasado diciembre y que culminó con la Procesión Magna coincidiendo con el Día de la Inmaculada.
Con motivo de la visita, aprovechó también para invitarle a Andalucía y que de este modo pueda conocer de forma más cercana la realidad social y la importante labor que realizan las hermandades y las cofradías siendo una de las comunidades de referencia por su religiosidad popular. Asimismo, cabe reseñar que el próximo mes de mayo tendrá lugar en Roma la Gran Procesión Jubilar que contará con la presencia de dos imágenes, con sus respectivos pasos procesionales, más devocionales de nuestra región, como son el Cristo de la Expiración, conocido como El Cachorro, de Sevilla, y la Virgen de la Esperanza, de Málaga.
