domingo. 23.06.2024
Napoleón quería que Jerez fuera capital de provincia en 1810 y que Sevilla se comiera a Huelva
Napoleón quería que Jerez fuera capital de provincia en 1810 y que Sevilla se comiera a Huelva

A Napoleón le pararon los pies en Cádiz. Y eso que muchos gaditanos no sabían cuáles eran los verdaderos planes del conquistador francés, convertir a Jerez de la Frontera en capital de provincia en 1810 y que Sevilla se comiera a Huelva. Para rematar el pastel, Almería no existiría con una Murcia más andaluza.

A nadie se les escapa que la rivalidad latente hoy día entre Cádiz y Jerez no existía en aquella época. Eso ha sido más bien un invento del fútbol, una historia que ha surgido en el siglo XX, motivada por los efectos secundarios de las pasiones balompédicas.

Mapa de las provincias en España deseadas por Napoleón en 1810
Mapa de las provincias en España deseadas por Napoleón en 1810

Pero lo único cierto es que Napoleón estuvo a punto de liarla. Su plan para la provincia era bien complejo y a la vez polémico. Jerez se convertiría en la capital de la provincia desplazando a Cádiz. Quizás por eso no pasó de las Puertas de Tierra porque algún gaditano avispado se lo olió y acabó movilizando a la población. Desterrada esa idea del conquistador, Cádiz se dedicó a inventar la tortilla a la francesa

Jerez, capital de la provincia de Cádiz

Al margen de ese deseo de convertir a Jerez en capital de la provincia, conviene recordar que en aquella época, el gobierno español auspiciado por París quiso reorganizar administrativamente todo el país, y entre otros cambios, quiso imponer una división nacional muy peculiar con Jerez como capital de provincia.

Y esos planes eran de los más variopintos y hubiesen diseñado un país con muchos cambios al que tenemos concebido en la actualidad. Ni Andalucía sería lo que hoy conocemos por Andalucía, ni tampoco Madrid tendría nada que ver con su disposición actual, sobre todo en tamaño.

Como es lógico, la división que en ese momento existía en Francia era la que querían implantar los mandatarios de aquella época. El objetivo estaba bien marcado: Aprovechar os accidentes naturales existentes e intentar que cada provincia tuviera aproximadamente el mismo tamaño.

Nuevas capitales

Al margen del caso que ya hemos referido de Jerez, otras ciudades se convertirían en capitales de provincia. Es el caso de Astorga, La Carolina, Ciudad Rodrigo, ciudades circunscritas ahora como municipios con capital en León, Jaén y Salamanca respectivamente.

Asimismo, se pretendió que cada provincia llevara el nombre del río o los ríos dominantes. Así, estaban Ebro y Jalón, Guadalquivir Bajo, Duero y Pisuerga, Segura o Miño Alto. Todo quedó en aguas de borrajas cuando en 1833 la invasión francesa pasó a la historia y España recuperó su territorio para imponer un modelo con muchas similitudes al actual.

Sevilla se come a Huelva

Sin embargo, y volviendo al frustrado modelo francés, si observamos el mapa comprobamos igualmente que el cambio propuesto para Andalucía era evidente. Lo más llamativo es que Almería no existiría con con una Murcia más andaluza que arrebataría Albacete a Castilla La Mancha.

Pintura de Carle Vernet muestra a Napoleón en Chamartín recibiendo a los delegados de la Junta de Defensa de Madrid para rendir la ciudad
Pintura de Carle Vernet muestra a Napoleón en Chamartín recibiendo a los delegados de la Junta de Defensa de Madrid para rendir la ciudad

Por el ala occidental llama la atención que Sevilla se come literalmente a Huelva. Es por eso que la comunidad hubiese quedado dividida en seis provincias con algunos cambios en sus capitales.

Finalmente, hay que referirse al caso de Madrid. No tendría nada que ver con su extensión actual, algo relacionado por el esfuerzo que costó sitiarla. Es más, no sería ni la décima parte de lo que es ahora. Es posible que Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado se hubiesen visto obligados a vivir en la misma calle.

Napoleón quería que Jerez fuera capital de provincia en 1810 y que Sevilla se comiera a...