Lucas González Gómez, es el artista gaditano que ha marcado una etapa en el ámbito musical. Formaba un dúo artístico con Andy, ‘Andy y Lucas’, el cual, con su última actuación en el Palacio de Vistalegre en Madrid, ponía fin a su carrera en conjunto. Tras esto, una oleada de rumores y acusaciones entre ellos se hicieron eco en los medios, en los que actuaban con feedbacks constantes.
El ex compañero de Lucas, Andy, acudió el pasado lunes a ‘El Hormiguero’ para promocionar su nuevo disco en solitario. En esta entrevista, el artista se sinceró ante Pablo Motos señalando que nunca se ha sentido especialmente respaldado por los managers ni por Lucas a la hora de repartir las ganancias, junto a su confirmación de que fue él quien compuso la música del estribillo de ‘Son de amores’.
El problema llegó cuando Lucas González no quiso reconocer a Andy Morales como coautor de la canción, quedando así en exclusiva los derechos del tema más famoso de Andy y Lucas. ‘Son de amores’ fue lanzada en 2003 y marcó un antes y un después, siendo la canción que los lanzó directamente al estrellato.
Lucas ha respondido a las acusaciones de su excompañero con la idea de tomar cartas en el asunto de manera legal, pidiéndole 150.000 euros por daños y perjuicios.
“Es como si tú le donas a alguien un riñón y ahora habla mal de ti para subir su carrera”, decía el artista.
“Él siempre ha sido un vago. Se levanta a las tres de la tarde. No ha puesto dinero para carteles, ni vallas, ni para adelantos... y dice que cobra 2.000 euros. ¡Pedazo de sinvergüenza!”, afirma.
El nuevo camino de Lucas tras su ruptura con Andy
Todo esto ha provocado que finalmente cada uno haya tomado caminos por separado. Andy relanza su carrera en solitario, mientras Lucas da a luz un proyecto relacionado con la música, pero desde el rol de director. Ha sido partícipe de la creación de una nueva etapa: la Escuela de Música y Danza ‘Son de Amores’, situada en Yuncos (Toledo), donde ha querido dejar su sello personal en cada rincón.
"Este es un proyecto que tenía en la cabeza desde hace mucho tiempo. Tenía muchísimas ganas de abrir una escuela de música. Se dio la oportunidad porque el anterior dueño la traspasaba", menciona Lucas. “Y aunque esto es un negocio, quiero que sea como si fuéramos una familia, que todo el que venga se sienta a gusto, que pase un buen rato, que aprenda y que no sea un, perdón por la expresión, “un coñazo el venir”, que vengan y digan: “Qué bien me lo paso en la escuela de Son de amores” aclarando la finalidad con la que comenzó en este proyecto.
La elección del lugar se debe a que el artista reside fuera de su ciudad natal, Cádiz. Concretamente, en Yeles, un pueblo situado en la provincia de Toledo, cerca de Illescas y a tan solo 50 minutos de Madrid. Allí conoció a su actual mujer y mánager, María José, quien trabaja como profesional en un centro médico de Illescas. Los hijos de ella están escolarizados en la zona, junto al hijo del cantante, que reside en Madrid.
El título hace referencia a la canción más especial de su trayectoria musical, pero no solo ha realizado un homenaje de este modo. Nada más entrar al centro, los visitantes se encuentran con imágenes de conciertos, portadas de discos y fragmentos de letras. Cada aula ha sido bautizada con títulos de algunas de las canciones más emblemáticas del dúo, como ‘Tanto la quería’ o ‘Y en tu ventana’.
En todas las partes del local, la presencia de la carrera artística del dúo gaditano está presente: en las escaleras, en la entrada e incluso en los neones que hay repartidos por distintas zonas.
La escuela ofrece clases de música y danza para todas las edades, desde los 4 años en adelante, con un enfoque cercano, profesional y adaptado a cada alumno. En este nuevo lugar emblemático para el artista, se imparten clases de música (para aprender a tocar un instrumento), clases de danza y baile moderno, clases de canto y clases de yoga, con el fin de conectar cuerpo y mente, mejorar la postura, la flexibilidad y el bienestar general.
“Esto es una pasada”, dice Lucas en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram. En esta nueva etapa profesional, combina docencia, arte y memoria, sin dejar de ser el foco de las polémicas desde el pasado mes de octubre.
