La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que tiene lugar cuando el páncreas no produce la cantidad suficiente de insulina -hormona que regula el azúcar en sangre- o cuando el organismo no es capaz de administrar y utilizar eficazmente la insulina que el cuerpo produce. Esta enfermedad se ha convertido en un problema de salud mundial y que afecta a 422 millones de personas en el mundo, según recoge la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por ello, a través de este artículo en elMIRA.es ofrecemos algunas respuestas a la relación entre el alcohol y la diabetes.

La mayoría de los diabéticos deben seguir una dieta y un estilo de vida saludables que incluso tendrían que seguir también los no diabéticos. Lo más importante es realizar comidas pequeñas y frecuentes en lugar de tres comidas pesadas; aumentar la ingesta de fibra en forma de frutas y verduras frescas; evitar los alimentos procesados (alimentos enlatados, listos para comer o productos de bollería); aumentar la ingesta de agua; garantizar un sueño adecuado y caminar a un ritmo alto durante 30 o 40 minutos al día con un calzado deportivo adecuado.
En lo que al artículo en cuestión respecta, lo primero que debemos aclarar es que el alcohol es una sustancia que no es beneficiosa para la salud. Pero cuando se juntan diabetes y alcohol, el resultado es la hipertensión. "El consumo excesivo de alcohol se asocia a la presión arterial alta, sin embargo, la asociación del consumo moderado de alcohol con la presión arterial alta no estaba clara”, aseguran expertos de la Universidad de Forest en Winston-Salem (Estados Unidos).
¿Es el vino una bebida segura para los diabéticos?
El alcohol es una bebida relativamente alta en calorías, sobre todo teniendo en cuenta que no tiene ningún valor nutricional. En el caso del vino hablamos de una bebida relativamente baja en azúcar, con vinos tintos y blancos que contienen menos de 1.5 gramos de azúcar. De este modo, beber varias copas de vino al día puede aumentar la cantidad de calorías que consume una persona, lo que puede provocar un aumento de peso.
El aumento de peso puede aumentar el riesgo de ciertas complicaciones de la diabetes. También hay evidencia de que el consumo de alcohol a largo plazo, especialmente cuando es excesivo, se correlaciona con un mayor riesgo de complicaciones de la diabetes, como alteraciones del metabolismo y daño ocular. También puede causar una acumulación de ácidos dañinos en la sangre y niveles peligrosamente bajos de azúcar en sangre.
La mayoría de las investigaciones muestran que beber una pequeña cantidad de alcohol ocasionalmente no afecta significativamente los niveles de glucosa en sangre. Las personas con diabetes que quieran beber vino pueden, por tanto, hacerlo con moderación. Sin embargo, deben tener cuidado de hacer esto junto con una dieta saludable y solo cuando su azúcar en sangre esté bien controlada.

Evitar el alcohol antes y después de vacunarse del Covid-19
A tenor de lo expuesto, otros estudios indican que se debe evitar la ingesta de alcohol antes y después de recibir la vacuna del coronavirus. "Recomendamos que no beba alcohol durante al menos dos días antes y al menos dos semanas después de haber sido vacunado del Covid-19, para tratar de asegurarse de que su sistema inmunológico esté en su mejor momento para responder a la vacuna y protegerlo", asegura la doctora Fiona Sim.
Por el momento, se han realizado muy pocas investigaciones sobre el efecto del alcohol y la reacción del cuerpo a la vacuna del Covid-19. Pero ya hay evidencias que sugieren que grandes cantidades de alcohol pueden reducir la capacidad del cuerpo para desarrollar inmunidad.
