domingo. 05.04.2026

Rescatada tras pasar tres días encerrada en un ascensor

Había quedado atrapada en una casa de multimillonarios

Rescatada tras pasar tres días encerrada en un ascensor

Había quedado atrapada en una casa de multimillonarios

La claustrofobia es un mal mayor. Para algunas personas, un infierno. Para otras, un ínterin. Marites Fortaliza, ama de llaves del Upper East Side en Nueva York, quedó encerrada durante tres días en el ascensor de la Tony Town House que limpiaba. Tres días con sus tres noches. Tres días con todas sus horas y sus interminables segundos. Tres días de incertidumbre, de incógnitas en la sesera, de un pánico de espacio corto.

¿Qué sucedió entonces? Que gracias a un trabajador de una empresa de envíos a domicilios, quien llevaba a una entrega a la casa 48 E, 65th St, presionó el botón para tomar el elevador, percatándose de que este estaba atascado entre el segundo y tercer piso, según consignó The New York Post. Algo extraño estaba pasando. Atascado entre el segundo y el tercer piso. ¿Por qué? Fue la pregunta, clave, que se formuló a sí mismo.

"Quién sabe cuánto tiempo hubiera pasado antes de que alguien viniera a casa y la encontrara", dijo una fuente asombrada de la policía. Antes de que el ascensor se detuviera por más de 50 horas, Fortaliza se encontraba sola atendiendo el hogar perteneciente al multimillonario inversor y conservador político, Warren Stephens. Ni por asomo imaginó cuanto le ocurriría instantes después.

La hija de Stephens fue la primera en llegar al hogar, quien se encontró con el mensajero que le informó lo sucedido. La adolescente llamó al 911 y bomberos, los cuales una vez que llegaron abrieron la grieta, liberaron a Fortaliza y la trasladaron al Hospital Presbiteriano de Nueva York, en donde la estaba esperando su esposo. "Se está quedando en el hospital porque quiere descansar. Ella está bien. Solo quiere descansar bien", comentó el marido de la mujer.

Descansar es la palabra clave. La necesidad imperiosa. El porqué el ascensor se atascó, está siendo investigado. Mas uno de los familiares del multimillonario, una vez que llegó el encargado de revisar el elevador del Departamento de Edificios de la ciudad, negó dejarlo ingresar, obligando al trabajador a poner un cartel de "falta de mantenimiento" en la puerta de la elegante posada. Decía el poeta que la noche no tiene paredes. Salvo que la pases encerrado en un ascensor, naturalmente.

Rescatada tras pasar tres días encerrada en un ascensor