Sara Carbonero ha vuelto a escoger Cádiz como el refugio perfecto para sus vacaciones. En esta escapada, comparte su “verano mágico” junto a su pareja, el empresario canario José Luis Cabrera (conocido como “Jota”), sus dos hijos, Martín y Lucas, y un grupo de amigas íntimas como Raquel Perera.
La periodista ha publicado un carrusel de imágenes en Instagram en el que describe el lugar como «donde la magia sucede», entre calas de Roche, playas de Conil y atardeceres que cortan la respiración. Se trata de su primer verano juntos de forma oficial, integrando a Cabrera en su entorno familiar y haciendo de Cádiz su escenario preferido de desconexión.
Calas secretas y atardeceres de ensueño en Cádiz
Sara ha vuelto a refugiarse en las calas de Roche, su rincón secreto en Cádiz que tanto define su verano. Allí disfruta de baños en aguas turquesas, paseos junto a los acantilados y tardes contemplando el sol caer sobre el Atlántico. La ausencia de multitudes y la luz dorada del lugar crean un ambiente íntimo y reconfortante, perfecto para relajarse con amigos y familia.
Durante su estancia también asistió al Concert Music Festival en Chiclana de la Frontera, donde presenció la actuación de Miguel Bosé junto a amigas como Raquel Perera, compartiendo una noche inolvidable bajo el cielo gaditano. Estas experiencias completan un retrato de vacaciones en el que la música, la naturaleza y la calma forman el escenario ideal.
Estilo boho, familia Carbonero y complicidad al sol
En cuanto a moda, Sara ha sido una vez más la embajadora del look bohemio: se dejó ver con un pantalón estampado, ancho y microvolantes, combinado con bañador naranja, sobrecamisa beige y collares de Agatha París. Este conjunto ha sido definido como la compra veraniega boho que todas querrán imitar.
Las fotografías, publicadas también en ¡HOLA!, muestran a la pareja abrazada, y a Cabrera conversando con los hijos de Sara, lo que evidencia su integración natural en este verano familiar compartido. Jota, como le llama su círculo íntimo, acompaña la tranquilidad del viaje y muestra una complicidad madura junto a la periodista.
Sara ha definido esta estancia como más que unas vacaciones: un reencuentro consigo misma. En sus propias palabras, Cádiz es “donde la magia sucede”, un espacio para soltar el control y dejarse fluir entre atardeceres, charlas y reflejos marinos .
