lunes. 23.03.2026

Un socorrista profesional da la solución para escapar de una corriente marina en la playa

El socorrista Guillermo, conocido como “El Vandamme de Gandía”, explica en un vídeo cómo identificar una corriente de resaca y la técnica correcta para salir de ella sin agotar fuerzas
Recreación de una corriente de resaca en la playa de Gandía
Recreación de una corriente de resaca en la playa de Gandía

A veces, la respuesta más clara surge en medio de una situación que deja sin aliento: el mar te aleja con fuerza, y mientras flotas, la lógica vuelve. Un vídeo del socorrista profesional Guillermo, conocido como “El Vandamme de Gandía”, muestra esa claridad que salva vidas: cómo reconocer una corriente de resaca y, lo más importante, cómo salir de ella sin perder la calma.

En pocos minutos, Guillermo desmenuza lo que tarde o temprano todos deberíamos entender al tomar la arena: no se trata de pelear contra una fuerza mayor, sino de moverse con ella, de saber virar sin desgastarse, y de hacer de cada brazada un rescate inteligente.

Solución para escapar de una corriente de resaca en playa

Una corriente de resaca —o corriente de retorno— es un flujo estrecho y potente que arrastra el agua desde la orilla hacia mar adentro. Se forma cuando el agua acumulada en la playa busca un canal para volver al mar, precisamente cuando al romper las olas no puede dispersarse lateralmente. En la superficie, esta corriente puede notarse como una franja de agua más oscura, con espuma concentrada o zonas donde las olas no rompen uniformemente.

Pasos para salir de una corriente de resaca según Guillermo

  • Mantener la calma y no nadar contra la corriente, una regla que salva muchas vidas.
  • Flotar o nadar con brazos suaves hasta salir de la zona de fuerza concentrada.
  • Realizar una transición paralela a la orilla, ya que la corriente suele tener pocos metros de ancho. Una vez fuera, se puede nadar en diagonal hacia la costa.

Guillermo insiste en no luchar contra la corriente: la lucha lleva al agotamiento sin beneficio. Mejor utilizar energía con criterio y señalizar si fuera necesario pedir ayuda.

El mar ofrece alternativas, incluso cuando su empuje parece implacable. La clave es entender la lógica del flujo: escapar no es remar con fuerza hacia atrás, sino moverse lateralmente y luego avanzar con calma. Así, cada brazada recupera posibilidad, cada flotación retoma aire, y cada gesto inteligente redirige el riesgo hacia la orilla.

Un socorrista profesional da la solución para escapar de una corriente marina en la playa