Trasladado a otro centro hospitalario, Mario Alberto quedó ingresado a la espera de conocer el resultado de una prueba PCR que se le realizó para confirmar el primer positivo.
Pero la angustia por haber resultado contagiado llevó a Mario Alberto a pedir permiso para ir al baño y allí, quitarse la vida.
Su cuerpo fue descubierto por un enfermero que, extrañado ante su tardanza, le buscó en los servicios donde encontró su cuerpo sin vida.
Mario Alberto falleció sin conocer que horas más tardes la PCR confirmatoria que le realizaron en este segundo hospital dio negativa por Coronavirus.
Las autoridades locales han rechazado investigar lo ocurrido al asegurar que se cumplieron todos los protocolos establecidos para los casos de covid-19. Tampoco saben por el momento si la víctima ya padecía problemas de angustia o ansiedad previos a su ingreso hospitalario.
La importancia de los falsos positivos
Los falsos positivos son aquellos que fueron diagnosticados con covid-19 sin estar realmente contagiados y representan uno de los mayores misterios de la pandemia de Coronavirus. Los científicos no saben cuántos son ni por qué fallan las pruebas; pero, aunque son un grupo discreto, su papel es importante.
Para algunos, ser catalogado como un "falso positivo" no deja de ser una mala broma. Una prueba sale positiva pero el paciente no desarrolla síntomas. Otra prueba posterior sale negativa y entonces surge la sospecha de que quizás nunca estuvo contagiado.
Sin embargo, las consecuencias de ser un falso positivo pueden ser graves. Algunas personas han cancelado intervenciones quirúrgicas importantes tras ser engañados por una prueba donde dieron positivo. En los países donde el seguimiento de contactos es la norma, un falso positivo puede representar una enorme cantidad de recursos desperdiciados.
Lo más preocupante es que no hay certeza sobre cuántos falsos positivos hay. Ni siquiera las pruebas más fiables son 100% certeras en sus resultados. Si bien se sabe que los “falsos negativos”, aquellos que sí estaban contagiados pero salieron negativos en las pruebas, rondan el 37% de los resultados, el porcentaje exacto de falsos positivos es una incógnita.
Algunos expertos señalan que podrían rondar el 0.5% de los casos, pero no hay certidumbre en estas estimaciones. Esto puede representar un problema en la medida en que se invierten recursos, tiempo y dinero en casos que simplemente no existen.