Qatar, sede del próximo Mundial de Fútbol de 2022 continúa protagonizando tristes espectáculos de violación de los derechos humanos. Precisamente, una violación es lo que ha sufrido una mujer que, encima, ha sido condenada a siete años de cárcel.
Según la información que ha trascendido, Paola Schietekat Sedas, antropóloga y economista mexicana, ha denunciado, a través de Twitter, los abusos sexuales que sufrió en Qatar, por parte de un compañero. precisamente mientras trabajaba para la organización del Mundial de Fútbol.
Esto me ha apaleado durante los últimos ocho meses. La carga a la que me enfrento es aplastante. Hay días en los que no me puedo parar de la cama, días de desesperanza en los que quiero vivir y días de furia por vivir en un mundo que odia a las mujeres https://t.co/QA1p0MZLcH
— Paola Schietekat 💜💚💗🇵🇸 (@paola7kat) February 10, 2022
Hay que destacar que los hechos ocurrieron hace ahora siete meses. Mientras dormía en su habitación, un compañero se metió en su cama y la violó. "Después de un forcejeo breve, pues su fuerza sobrepasaba la mía, terminé en el piso". relataba aterrorizada.
Violada y condenada a la cárcel
El desgarrador relato continúa desgranando que "horas después, me salieron moretones en todo el brazo izquierdo, el hombro y la espalda. Mantuve la cabeza fría: le avisé a mi mamá, a un colega del trabajo y documenté todo con fotos, para que mi memoria, en un intento de autoprotección, no minimizara los eventos o borrara por completo parte de ellos".
Hasta este momento se ha visto preparada para poder contar el calvario que sufrió. Su propósito era, lógicamente, que la agresión no quedase impune. E incluso acudió al médico para poder demostrar el enorme maltrato y humillación que padeció.
Sin embargo, para su incredulidad, la policía no creía su versión, pues el agresor aseguraba que eran novios y que las relaciones habían sido consentidas.
De esta manera, el agresor quedó libre de cargas tras la violación y le impuso a ella una pena de 100 latigazos y siete años de prisión: culpable de haber tenido una relación extramarital. Sin duda, una dura condena, ante la cual su propio abogado le recomendó que se casara con agresor poder continuar siendo "libre".
