martes 19/10/21
TOROS

Alternativa épica del jerezano Cristóbal Reyes y lección de Chacón con los toros miuras

La III Corrida Magallánica de Sanlúcar resulta un espectáculo impresionante de toros, retados por Rafaelillo, Octavio Chacón y Cristóbal Reyes
5 Alternativa de Cristóbal Reyes
Alternativa de Cristóbal Reyes

Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), sábado, 21 de agosto de 2021. III Corrida Magallánica, organizada por Carmelo García en celebración del Quinto Centenario de la Primera Vuelta al Mundo. Tarde soleada con algo de brisa poniente. Casi lleno en el aforo permitido por las normas sanitarias, con mascarilla todos los espectadores. Preside Luis Rodríguez. Ameniza la Banda de Música “Julián Cerdán”. Tarde de guiño para Jerez de la Frontera con un Cristóbal Reyes que de novillero pasa a torero.

Se lidian seis toros de la ganadería de Eduardo y Antonio Miura (que pasta en Lora del Río, Sevilla), con pesos entre 596 y 706 kilos, bien presentados y en general de juego complicado. Todos los toros son aplaudidos de salida. En el arrastre, son aplaudidos el primero y el tercero.

Rafaelillo, pinchazo y estocada en lo alto; ovación. Honda arriba; una oreja.

Octavio Chacón, pinchazo sin soltar y pinchazo con descabello en los medios; una oreja. Media arriba; una oreja.

Cristóbal Reyes, que toma la alternativa, cinco pinchazos y descabello, con aviso; ovación. Pinchazo entrando a matar sin muleta y resultando corneado; silencio.

Incidencias: La alfombra de sal que cubre la arena de la plaza, diseñada por Joaquín Lara, y los dibujos que adornan las tablas de la barrera presentan elementos alusivos a la Vuelta al Mundo, destacando el retrato de Magallanes en el centro. Los actuantes visten atuendos que quieren parecerse a los del siglo XVI (la alguacililla, con un tricornio, prenda del siglo XVIII, ayuda a que esto parezca un carnaval). Al acabar el paseíllo se guarda un minuto de silencio por las víctimas del coronavirus y a continuación se interpreta el Himno Nacional. Se usan banderillas de lujo. Tras parear, saludan Rojas y Carrero en el quinto toro y Neiro en el sexto. En el sexto toro Rafaelillo se ve obligado a estoquearlo por la cogida de Reyes. Octavio Chacón no sale a hombros por la normativa sanitaria de la pandemia que sufrimos.



Este año tocaba organizar la tercera corrida que conmemora la Primera Vuelta al Mundo de Magallanes y Elcano. Como decíamos el año pasado y el antepasado, seguimos discrepando del calificativo “magallánica” de la corrida, pues el que volvió a Sanlúcar de aquella hazaña fue Elcano y no Magallanes. Tras la buena presentación y juego de los miuras del año pasado, repetir ganadería éste es una forma de asegurar el éxito, y más si vienen los ejemplares que habrían podido ir a Pamplona.

En cuanto a los espadas del cartel, recordemos que Rafaelillo, nuevo en estos lares, es especialista en el hierro; que Octavio Chacón brilló con los victorinos hace dos años y que Cristóbal Reyes ha decidido tomar la alternativa con gesto de épica. Con la suya serán trece las alternativas con toros de la A con asas; la primera tuvo lugar en 1864 y la última, la de Fermín Murillo, en 1957, sin olvidar que Antonio Bienvenida la tomó en 1942. A más, el sanluqueño Manuel Hermosilla confirmó con miuras en 1874.

Rafaelillo

Rafaelillo, de rojo con pasamanería negra, en su primero, zaíno cornidelantero, saluda por bajo en tablas y lo saca andando para atrás para lidiar en los medios. Las dos primeras puyas son duras, barrenando todo el tiempo y en la segunda le pitan bien al picador; en la tercera puya le pitan directamente; todavía lo llevan dos veces más entre protestas. Las banderillas se ponen como si no se hubieran puesto, tal es el pánico que reina en la cuadrilla.

RafaelilloRafaelillo

Tras la devolución de trastos de alternativa, la faena se inicia en tablas pasando por la cara y hay tanda de seguido, más que nada de brega, pero en la siguiente el animal protesta y anuncia peligro; el torero se quita las zapatillas (quizás por el efecto resbaladizo de la sal) y torea por bajo aunque el bicho se revuelve muy rápido, antes de una tanda aplaudida y otra en donde se le ve ya dominando al toro, entre aplausos; tras recoger el estoque, en la preparación se ve apretado y tiene que refugiarse en el burladero. El toro, ay, se va a morir a toriles.

A su segundo, de gran trapío, lo recibe en tabas con la capa por la cara y por arriba. La primera puya es no dura sino durísima y al salir cae; en el segundo encuentro el picador tiene que corregir la mala colocación de la puya. Las banderillas son un sainete pues hay cinco entradas que oscilan entre el sobaquillo y el no dejar ninguna puesta; un subalterno sufre en su traje, por culpa de un pitonazo, un contratiempo, tapado con un capote.

2 RafaelilloRafaelillo

Tras brindar al público, inicia agarrado a la barrera (signo más de precaución que de suficiencia) y luego, en el tercio, desarrolla brega; las siguientes tandas son una lucha de gladiadores, con coladas y desarmes; no queda más remedio que acudir al macheteo, en que sufre un nuevo desarme. La oreja premia el sufrimiento y más que nada la decisión en la estocada; durante la vuelta triunfal tiene el buen detalle de rechazar amablemente firmar autógrafos a un espectador egoísta con ganas de su minuto de gloria.

Octavio Chacón

Octavio Chacón, de gris, en su primero, castaño albardado muy aplaudido de salida, realiza en tablas un saludo por verónicas estirándose, aplaudidas sobre la marcha y rematadas con media campera. Lo lleva al caballo por delantales y revolera para que le pongan puya que tiene que ser corregida; luego lo deja en la boca de riego y hay aplausos al toro cuando ataca; el quite va por delantales, aplaudidos, y media antes de dejarlo otra vez en a boca de riego; desde ahí acude para un puyacito y el toro es muy aplaudido; hay un nuevo quite en el que Chacón se sirve de la capa, ligera de vestir, que usó en el paseíllo, para unas verónicas con revolera.

Los pares quedan reducidos de verdad a primero; es tarde de banderillas repartidas por el suelo. Brinda al público y le anda al toro por la cara de tablas a medios; ya la siguiente tanda, en esos mismos medios, es aplaudida; suena en el tendido un fandango mientras sale una serie en redondo; una capeína inicia la siguiente serie, que resulta muy completa, incluido un martinete, entre aplausos; por la izquierda consigue sacarle pases de uno en uno pero de una manera tal que parece que no está ante un miura; en un momento se le viene rápido y resuelve con un afarolado para seguir con una tanda de lío y desplante; vamos terminando, en el tercio, con tanda por la derecha rematada con espaldina.

La preparación se hace con ayudados por alto pero luego el animal no facilita la colocación  por su continua movilidad; el descabello se pone en los medios, sin subalternos, y sale a la primera (si no es descabello imperial le podremos llamar real).

3 Octavio ChacónOctavio Chacón

A su segundo, entrepelado de presencia tal que llena la plaza, lo recibe en tablas con lances por abajo, elegantes y aplaudidos, y lo saca de lidia a los medios. En el caballo hay buena pelea y puya dura; luego lo deja a distancia y la puya, por mal puesta de primeras, es corregida y protestada. Las banderillas quedan bien y ya queda dicho que los dos banderilleros (Rojas y Carrero) son obligados a saludar.

El brindis va para Carmelo y Caba (empresario y apoderado, antes banderilleros de Jesulín) y el inicio va de probaturas en tablas antes de que en el tercio haya una tanda de trazo largo, con poder; en los medios, acude de lejos y vemos una colada tremenda que solventa pero al tercer pase lo desarma y le empuja de frente, con un pitón a cada lado; en la siguiente se va directamente al cuerpo; ahí cualquiera se habría ido a coger el estoque pero Octavio da una lección y decide sacar faena, y además faena pinturera; por el pitón izquierdo y con ayudados extrae una tanda, entre aplausos y luego otra tanda en tablas; tras coger el estoque, la preparación es laboriosa.

4 Octavio ChacónOctavio Chacón

En la vuelta con la oreja, a diferencia de Rafaelillo accede a firmar un autógrafo al mismo espectador absorbente; estas cosas son de inexpertos, ingenuos o buenas personas, caso del pradense, pero no, Octavio, no debes caer en esas trampas si quieres engrandecer el espectáculo de la tauromaquia, que ya sabemos que lo engrandeces con tu pundonor. Te debes a todo el público de la plaza, no a un egoísta; los autógrafos, en la calle.

Cristóbal Reyes

Cristóbal Reyes, de crema y gris con pasamanería negra, en su primero, cárdeno, lo recibe en tablas pasando el capote por la cara, sin emplearse el bicho. En el caballo hay buena pelea y puya dura tapando la salida; se va y vuelve solo al caballo, donde le dan de lo lindo otra vez, hasta que Chacón interviene para quitarlo; lo vuelve a poner para una tercera y es mal picado, llevándose la puya colgada de la piel.

Hay dos pares bien puestos, los primeros. La ceremonia de entrega de trastos es emotiva porque se trata de estar ante miuras y se evidencia el afecto entre el toricantano y el testigo, amigos de hace mucho. Brinda, con la mirada en el Cielo, a su abuelo e inicia Cristóbal por alto y perdiendo pasos ante de dar una tanda más cuajada, y aplaudida, seguida de otra, buena, y otra, entonada, donde hay un amago de colada bien resuelto; con la izquierda, en tablas, vemos una serie con esfuerzo pues el animal va flojeando; con la derecha, otra vez, en tablas se va quedando y hay un cambio de manos que no consigue cambiar al animal. Tenemos para nuestros adentros que, si no hubiera habido fallo a espadas, como hubo, el público, que se encontraba muy a favor, habría pedido la oreja.

5 Alternativa de Cristóbal ReyesAlternativa de Cristóbal Reyes

A su segundo, castaño girón que escarba y se refrena mucho, lo recibe en tablas con lances y sufre desarme, pero en los medios lo torea por la cara dejándolo con media. En el peto el toro mete los riñones mientras recibe puya larga y barrenada; es dejado en la boca de riego y acude entre aplausos para recibir puyazo con salida tapada; hay un mini quite de Rafaelillo y otro mini quite de Reyes; al final se aplaude al picador (algunos sabrán por qué). Hay dos pares de saludo.

Tras brindar al público realiza un buen inicio por alto y luego por bajo para continuar toreando en los medios; sale luego una tanda aplaudida y después otra con pases por la cara y por alto; por el pitón izquierdo saca una tanda completa (que, con lo que tenemos delante, no es poco) y aplaudida; con la derecha saca una tanda buena y aplaudida, rematada con desplante de rodillas; está entregado y pide le traigan el estoque rápido.

6 Cristóbal ReyesCristóbal Reyes

Se perfila y tira la muleta al suelo para lanzarse a cuerpo limpio entre los dos pitones y, tras pinchar, sale corneado aparatosamente llevando a los tendidos un olor a tragedia; la épica se ha culminado. Después de ser llevado a la enfermería Rafaelillo resuelve la papeleta de finiquitar al miura como mejor puede.

Rafaelillo sale por la puerta principal y Octavio Chacón se va, a pie, hacia la puerta de cuadrillas para interesarse por el compañero herido. El final de la corrida nos deja con un sabor amargo, todos preguntándonos qué llevara en su cuerpo el recién alternativado. Pronto empiezan a correr las noticias de que no lleva cornada, sólo la tremenda paliza. En la calle, la gente espera y la ambulancia acaba por salir. Es hora de tomar algo por los alrededores pero los establecimientos están con colas de más de una hora de duración. Sanlúcar gana con esta corrida. Todos salen ganando. Hemos ganado un nuevo matador: Cristóbal Reyes. Le deseamos carrera larga y llena de éxitos.

Alternativa épica del jerezano Cristóbal Reyes y lección de Chacón con los toros miuras