La comunidad andaluza vuelve a poner su foco en el turismo, una de las mayores industrias de la región. De esta manera, el Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de la Iniciativa Turística para el Impulso de la Conectividad Aérea de Andalucía 2026-2028, un instrumento diseñado por la Consejería de Turismo y Andalucía Exterior para "consolidar y ampliar la red de conexiones aéreas de Andalucía y reforzar su competitividad como destino turístico en los mercados nacionales e internacionales".
En este sentido cabe indicar que la nueva planificación da continuidad a la primera edición de esta iniciativa, desarrollada entre 2023 y 2025 y cuyo balance ha sido "especialmente positivo" tanto en el crecimiento de la oferta de plazas como en el aumento de pasajeros. Durante ese periodo se registró un incremento superior al 46% en los viajeros procedentes de vuelos intercontinentales, que pasaron de 1,5 millones a 2,2 millones.
Asimismo, en el ámbito europeo, el número de pasajeros aumentó de 17,8 millones a 24,5 millones, lo que supone un crecimiento de más del 37%, mientras que en las rutas nacionales el volumen de viajeros creció más de un 19%, pasando de 7,3 millones a 8,7 millones. Este crecimiento de la demanda ha venido acompañado de "un notable incremento de la oferta de asientos". Las plazas disponibles en vuelos intercontinentales aumentaron un 50%, al pasar de un millón a 1,5 millones; en el ámbito europeo el incremento fue superior al 46%, de 20,6 millones a 30,1 millones.
Impulso de la conectividad aérea de Andalucía
La iniciativa desarrollada en el periodo anterior ha permitido avanzar en aspectos estratégicos para el modelo turístico andaluz. Entre ellos, destaca la diversificación de los mercados emisores, reduciendo el peso relativo de los mercados tradicionales en favor de una mayor internacionalización, así como el impulso a la desestacionalización de la actividad turística, con un crecimiento de la capacidad aérea en temporada de invierno superior al registrado en los meses de verano.
La estrategia ha contribuido a reforzar la conectividad global de Andalucía a través de grandes aeropuertos europeos que actúan como nodos de distribución internacional, lo que facilita el acceso al destino con una escala desde mercados intercontinentales. En este contexto, los aeropuertos de Málaga y Sevilla han consolidado su papel como principales nodos del sistema aeroportuario andaluz, con un crecimiento sostenido en rutas y capacidad y una red internacional cada vez más diversificada.
El aeropuerto de Almería ha experimentado una expansión relevante de su conectividad con destinos europeos; el de Granada-Jaén ha avanzado en el equilibrio entre temporadas y en la consolidación de rutas internacionales; el de Jerez de la Frontera ha incrementado sus conexiones directas y diversificado sus mercados emisores; mientras que el de Córdoba ha iniciado un proceso de reactivación comercial tras años de escasa actividad, lo que constituye un hito relevante y un reto de consolidación para los próximos años.
Finalmente, hay que añadir que sobre la base de estos resultados, la nueva Iniciativa Turística se plantea como una nueva etapa destinada no sólo a incrementar la conectividad, sino también a mejorar su calidad, alcance y sostenibilidad. El objetivo es "seguir fortaleciendo la presencia de Andalucía en el mapa aéreo europeo e internacional y ampliar su capacidad de atracción de visitantes durante todo el año".
