Jerez de la Frontera es una ciudad mundialmente conocida por sus caballos, el flamenco y sus vinos. Estos tres elementos conforman sus principales señas de identidad, las cuales se pueden descubrir a través de diversas fórmulas, propuestas e iniciativas. Dentro de este apartado ha ganado una importante fuerza dentro de los mercados nacionales e internacionales el turismo enológico, una experiencia que invita a sumergirse en un mundo de sensaciones, olores y sabores que nos hacen descubrir la cultura, la tradición y las costumbres de un territorio vitivinícola.
Jerez y sus vinos brindan la posibilidad de experimentar y sentir a través del conocimiento de una historia de más de 3.000 años. El vino ha sido y es una pieza clave en la historia de Jerez, una región que reúne vestigios y testimonios de su milenario pasado, y conserva un rico patrimonio histórico-artístico en el que destacan las famosas bodegas de Jerez conocidas como 'Catedrales del Vino', originarias del siglo XIX, llegando incluso a modelar la propia concepción urbanística de la ciudad.
La uva palomino es la variedad autóctona y la predominante de Marco de Jerez, junto a la Pedro Ximénez, y se cría sobre una tierra albariza sobre la que influye un clima meridional, cálido, con influencia atlántica, cuyos vientos influyen en los cambios de humedad. Como resultan dan lugar a la creación de vinos generosos, totalmente secos, como el fino, el oloroso, el amontillado, y el palo cortado aunque también se elabora brandy; en Chipiona y Chiclana se produce moscatel y en Sanlúcar se puede degustar la manzanilla,
Las bodegas de Jerez abren sus puertas al visitante y le invitan a adentrarse en el apasionante mundo de soleras y criaderas, como se conoce a su característico sistema de producción y que se mantiene desde hace siglos. Hoy en día son las más visitadas de España y muchas de ellas incluso han expandido su abanico más allá del jerez con la elaboración de vinos tintos, blancos y rosados bajo la Indicación Tierra de Cádiz que gozan de un reconocido prestigio.
Todos estos elementos conforman una singular propuesta en la oferta turística, no solo de Jerez sino del conjunto de la provincia de Cádiz, cada vez más palpable y asentada a través de su amplia variedad de actividades y servicios entre los que se encuentran visitas a viñas, catas, conciertos de música, degustaciones o paseos a caballo, entre otros.
Turismo enológico
El enoturismo es una práctica consistente en descubrir la esencia de un región a través de sus vinos, conociendo zonas de cultivo y producción de vino, y visitas a los viñedos y bodegas, y degustación de sus caldos. En Jerez hay una y mil maneras de disfrutar de sus vinos. Podemos degustarlo durante la visita a una bodega, en sus populares tabancos o en las conocidas como enotecas y los despachos de vinos.
Ruta de los Tabancos
- Tabanco El Guitarrón de San Pedro
- Tabanco El Pasaje
- Tabanco La Pandilla
- Tabanco Las Banderillas
- Tabanco Plateros
- Tabanco San Pablo
Enotecas
- La Casa del Jerez
- La Quesería
- La Sibarita Wines
- La Vinotería
- Licores y Vinos "La Estrella"
Los característicos pagos del Marco de Jerez, los viñedos, las casas de viñas y todo su singular entorno se convierten se convierten en un espacio donde el turista y el visitante puede realizar múltiples actividades enoturísticas. Asimismo, al potencial turístico de las bodegas del Marco de Jerez hay que sumar los importantes recursos turísticos de otros municipios de la zona y que destacan por sus incomparables playas, entornos naturales, bellos paisajes, ciudades monumentales e innumerables manifestaciones culturales de todo tipo.
Actividades enoturísticas
- Visitas a casas de viñas y viñedos
- Catas y degustaciones
- Paseos a caballo entre viñedos
- Cicloturismo
- Senderismo
- Actividades divulgativas e interpretativas
- Experiencias enogastronómicas
- Observación de la naturaleza
- Actividades culturales
- Sherry Hotel
Durante los meses de verano, algunas bodegas del Marco de Jerez, promueven muchas de estas iniciativas organizando en sus propias instalaciones ciclos de conciertos y propuestas gastronómicas con las que podrás maridar los vinos de la tierra con las elaboraciones más destacadas de restaurantes nacionales e internacionales sin tener que desplazarte
En definitiva, se puede decir que todo lo que ofrece la provincia en torno al vino es una experiencia única e incomparable de la oferta turística de Cádiz que la caracteriza y distingue, al igual que sucede en otras regiones también productoras de vino como la Rioja, Burdeos o California.
Ruta del Vino y el Brandy de Jerez
En esta ruta, que abarca la denominación de origen Jerez-Xérès-Sherry, Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda, Vinagre de Jerez y la Denominación Específica Brandy de Jerez, incluyen pagos de Chiclana de la Frontera, Puerto Real, El Puerto de Santa María, Rota, Chipiona, Sanlúcar de Barrameda, Trebujena, Jerez de la Frontera y también Lebrija. En la actualidad la zona de producción abarca una superficie de unas 7.000 hectáreas.
Se encuentra situada en el extremo sudoeste de Andalucía delimitado por la desembocadura del Guadalquivir, el Parque Nacional de Doñana, el océano Atlántico y la campiña de Jerez regada por el río Guadalete. Se integra por más de 40 bodegas, todas ellas cargadas de historia y por las que han pasado personalidades de diferentes ámbitos como la cultura, la música, el cine, el deporte, la literatura, la política o casas reales. Como peculiaridad, al culminar sus visitas, es habitual que estampen su firma y una dedicatoria en una de las botas donde se almacena el vino.
Algunas de las bodegas más destacadas de esta ruta son: González Byass, Barbadillo, Domecq, Sandeman, Marqués del Real Tesoro, William & Humbert, Osborne, Caballero, Terry, Garvey, La Guita, Pedro Romero o Díez Mérito. Dentro de este apartado también cabe reseñar el papel del venenciador, cuyo arte y trabajo consiste en saber servir el vino, de la bota a la copa. Este es un oficio de larga tradición que en Jerez se mantiene muy vivo.
Ruta de los Vinos de la Sierra de Cádiz
Esta ruta se concentra entre las poblaciones de Arcos de la Frontera o Prado del Rey, integrados en la Ruta de los Pueblos Blancos de la Sierra de Cádiz. En Arcos se elaboran vinos tintos que se engloban en la denominación de vinos “Tierra de Cádiz”. Dentro de esta denominación también están los vinos blancos de mesa de la Sierra de Cádiz, los cuales no pueden recogerse dentro de la Denominación de Origen puesto que ni los métodos utilizados ni los tipos de vinos obtenidos se ajustan a lo recogido por el Reglamento.
Las principales bodegas productoras de esta zona son Regantío Viejo (Bodegas Regantío Viejo), Viña Lucía de La Vicaría (Bodegas Páez Morilla) y Taberner y Barbazul de Huerta de Albalá y Bodegas Rivero.



