Creyeron en ti y no les fallaste. Creyeron en ti porque estaban apiñados como balas de cañón. Creyeron en ti cuando cualquiera dudaría. Creyeron en ti con fe ciega para lograr un hito histórico. Creyeron en ti porque La Cartuja se iba a disfrazar de Villamarín por unas horas. Creyeron en ti porque manquepierda iban a estar a tu lado. Creyeron en ti, Betis. Y tú, le respondiste con una goleada inolvidable. El Real Betis Balompié avanza con paso firme a los cuartos de final de la Europa League tras golear al Panathinaikos (4-0), remontando el 1-0 de la ida, en un partido redondo a nivel colectivo y que supone la mayor goleada en la historia del club en una eliminatoria europea.
Los goles de Aitor Ruibal, Sofyan Amrabat, Cucho Hernández y Antony permiten al Betis avanzar, por primera vez en su historia, a los cuartos de final de la UEFA Europa League donde ya les espera el Braga. Los de Manuel Pellegrini bordaron el fútbol en un partido que salió redondo de principio a fin. Con este resultado, las dudas se disipan de un plumazo con un equipo al que su afición llevó en volandas y que toma impulso en una ilusionante recta final de temporada en la que se podrá seguir soñando con Estambul.
Aitor Ruibal empató la eliminatoria con ayuda de Cucho y el empuje de La Cartuja
La necesidad de remontar el 1-0 llevó a Pellegrini a sacudir el once del Real Betis. Con Aitor Ruibal en punta junto a Cucho Hernández y con la vuelta de Amrabat al once titular cuatro meses después de su lesión. Tenía que arriesgar el chileno y para ello la doble punta tenía todo el sentido del mundo para presionar en salida a los de Rafa Benítez y cargar el campo contrario ante un equipo que llegaba a La Cartuja a defender el marcador cosechado en la ida.
Tardó cinco minutos el Panathinaikos en helar la sangre en La Cartuja. Dejó demasiados espacios el Betis a su espalda y Pellistri a punto estuvo de dar un tempranero vuelco a un partido que iba a ser resuelto por Pau López. Este aviso hizo que los verdiblancos alzasen las alas para, acto seguido, empatar la eliminatoria. Aitor Ruibal (7'), el más listo de la clase, aprovechó un zambombazo del Cucho al larguero para a placer batir a Lafont y desatar la locura en la grada.
Amrabat volvió por la puerta grande al equipo
Un gol fundamental y que le daba al Betis la tranquilidad necesaria para seguir haciendo su fútbol sin la ansiedad que da el marcador en contra. Los de Pellegrini estaban sumando todos los ingredientes necesarios a la cesta para darle la vuelta al marcador global. Antony, Fornals y Cucho lo intentaron con varios intentos que metieron el miedo en el cuerpo a los griegos, Natan se hacia gigante ante un Tetteh al que le costó entrar en el juego, y en el medio, Amrabat se hacia omnipresente, dando la razón a todos los que piensan que su figura es indispensable en el equipo.
Tan indispensable es el marroquí para el equipo que al borde del descanso iba a dar la vuelta a la eliminatoria con uno de los goles del año. Después de una cómica acción de Abde, en la que el extremo se desentendió del balón con un pelotazo arriba por creer que estaba en fuera de juego, el balón fue a parar a los pies de un Amrabat (45'), que desde más de 40 metros, soltó un zambombazo apoteósico para poner el 2-0 justo al borde del descanso. Golpetazo a la eliminatoria para terminar de encumbrar el partido de un futbolista sensacional y que ha echado demasiado de menos el equipo.
Cucho y Antony se sumaron a la fiesta de una noche para la historia
A la vuelta de vestuarios, no iba a tardar el Betis en darle la puntilla al partido y la tranquilidad a la eliminatoria. Fornals sirvió en bandeja al Cucho Hernández (53') el tercer gol de la noche y que iba a terminar de desatar la fiesta en la grada. Este Betis, sí. El que pelea, presiona, genera fútbol y hace disfrutar a los suyos. Bordando el fútbol en todos los sentidos, los verdiblancos ponían pie y medio en cuartos en cuestión de minutos para delirio de una afición entregada a sus futbolistas.
Viendo el contexto de partido, Pellegrini retiró del partido a Amrabat y Aitor Ruibal, ambos despedidos con una atronadora ovación de La Cartuja, para que entrasen en su lugar Marc Roca y Álvaro Fidalgo. Dos sustituciones para seguir la fiesta a la que se iba a sumar Antony (66') poniendo el 4-0 en el marcador tras una fabulosa jugada de Ez Abde por el sector opuesto. La guinda de una noche inolvidable para el beticismo que, por primera vez en su historia, saboreaba los cuartos de final de la Europa League.
Pudo sumarse el propio Abde a la goleada, e incluso Antony pudo hacer el doblete, pero a ambos Lafont le ganó la partida evitando un resultado que pudo ser mucho más abultado en el tramo final. Pero ya nada más se iba a mover en el marcador. El Betis cerró con tranquilidad la remontada y se mete por primera vez en unos cuartos de final de la Europa League. Un hito histórico y que debe suponer un punto de inflexión en una primavera que empieza a teñirse de verdiblanco.
