El Sevilla FC logró imponerse al Real Valladolid (2-1) gracias a un gol 'in extremis' de Ejuke en la recta final de partido. Después de un encuentro de lo más gris por parte de los de García Pimienta, la entrada del nigeriano desde el banquillo se antojó clave para el devenir del encuentro gracias a un tanto que rescató a su propio entrenador de la quema y permitió a Nervión vivir una eufórica victoria que permite a los sevillistas volver a confiar en las posibilidades de su equipo.
Pese a empezar ganando con el gol en propia puerta de Diego Torres forzado por Peque, en cuanto se reanudó el partido Kike Pérez iba a firmar el empate, que no iba a romperse hasta bien entrado el final del partido. Con mejor resultado que juego, el Sevilla logró sacar un resultado positivo cuando parecía imposible. Si bien Lukebakio y Peque dejaron buenas sensaciones, el equipo colectivamente volvió a no funcionar en casi ningún aspecto. Blandos en defensa, pues el Valladolid con muy poco generó varias ocasiones de peligros, y prácticamente sin mordiente ofensiva salvo el gol de Ejuke que da tres puntos de oro al equipo de Pimienta.
Mejor resultado que juego del Sevilla FC en el primer tiempo
La derrota en Mendizorroza frente al Deportivo Alavés (2-1) había supuesto un severo varapalo a la confianza en García Pimienta. Pese a que desde el club no quieren reconocerlo todavía, el técnico se encuentra en el alambre y la visita del equipo de Paulo Pezzelano era más que un partido de tres puntos en un sevillismo que teme tanto por la situación deportiva como institucional del club.
El comienzo del encuentro dejó dos claras ocasiones para el Sevilla. En la misma jugada, primero Peque, y después Saúl, tuvieron la oportunidad de abrir el marcador. Pero este efecto en el inicio fue efímero. El Valladolid incomodó al Sevilla FC en la salida de balón y los rojiblancos no conseguían hilvanar jugadas que les diesen el control en el juego.
Reclamó penalti el Sevilla en una jugada entre Peque y Lucas Rosa pero Pulido Santana no dudó y dejó seguir el juego siendo ratificado a los segundos por la sala VOR. Era el conjunto de Pezzelano el que más estaba fluyendo en el partido, pues lo tenía justo donde quería, mientras que el Sevilla tan solo podía encontrar algo de luz a través de las individualidades de Peque y Lukebakio.
La colma que colmó el vaso de la paciencia del Pizjuán fue un remate de Iheanacho, que en lugar de rematar a portería, salió repelido al sentido opuesto. Un despropósito que tampoco iba a arreglar en la siguiente jugada, cuando Peque le sirvió un balón a placer y que mandó a las nubes.
Pero al borde del descanso, el Sevilla iba a dar un zarpazo al partido gracias a un gol en propia puerta de David Torres (45'). En una jugada con varias carambolas, Iheanacho iba a terminar forzando el error del central con un pase de la muerte mal despejado que iba a suponer el 1-0 en el marcador.
Kike Pérez empató el encuentro tras el descanso
De la alegría del sol a la desolación por la lesión de Saúl, que tuvo que retirarse en camilla del partido. El futbolista cedido por el Atleti sintió un pinchazo en la parte posterior del isquio y se echó al suelo para que en su lugar entrase Agoumé. Sin embargo, no iba a ser la única mala noticia para el equipo de Pimienta.
El Real Valladolid encontró oro en una gran jugada trenzada por el costado izquierdo que iba a finalizar al fondo de la red Kike Pérez (55') con el gol del empate. Y pudo ser mucho peor, pues nada más sacar de centro, un fallo de entendimiento entre Carmona y Marcao a punto estuvo de suponer el gol de la remontada visitante pero se lió Marcos André. En la falta conseguida en la misma jugada, Iván Sánchez obligó a Nyland a sacar una parada de mérito para mantener el empate.
Ejuke hizo de salvador en el Sevilla FC - Real Valladolid
Inmediatamente, García Pimienta respondió con un doble cambio para cambiar la dinámica. Jesús Navas y Peque dejaron su sitio a Ejuke y Suso, este último se estrenaba en LaLiga después de superar una lesión que le ha impedido ayudar a su equipo en las cinco primeras jornadas.
En las botas de Ejuke llegó uno de los acercamientos más peligrosos del segundo tiempo tras una conducción comandada por Lukebakio, de lo mejor del partido para el Sevilla. También la tuvo Suso, con su jugada clásica partiendo desde el costado derecho pero sin lograr derrumbar los aposentos de Hein.
El meta se erigió en el tramo final como el gran salvador de su equipo con una tremenda parada a Peque, pero poco pudo hacer para evitar el tanto de la victoria rojiblanca. Ejuke (82') salió del banquillo para revolucionar el partido, y aunque tardó en hacerlo, en una jugada individual logró encontrar el camino del gol con un disparo cruzado que bien vale tres puntos.
Con siete minutos de descuento de infartos por delante, el Sevilla supo controlar las pulsaciones y aguantar para sumar una victoria clave en todos los aspectos. Si los de García Pimienta quieren tener una temporada tranquila, ganar todos los partidos posibles en casa se antoja clave. Por aquí empieza el camino de un Sevilla, que sin carburar en exceso, terminó logrando una victoria balsámica.



