martes. 24.03.2026

Ceballos y Fabián, las perlas béticas que deslumbran Europa

Los canteranos béticos se han destapado como dos de los grandes jugadores del Europeo sub 21 
Foto: Mundo Deportivo
Foto: Mundo Deportivo

Ceballos y Fabián, las perlas béticas que deslumbran Europa

Los canteranos béticos se han destapado como dos de los grandes jugadores del Europeo sub 21 

Fabián Ruíz y Dani Ceballos, dos nombres que derrochan puro fútbol. Los dos centrocampistas se han consolidado como los principales artífices de la clasificación de la selección a semifinales del europeo y a los próximos JJOO de Tokyo 2020.

Desde los Palacios a Utrera, y de Utrera a Europa pasando por la Ciudad Deportiva Luis del Sol. Ambos de la generación del 96, han salido del conjunto bético en los dos últimos veranos, tras que Madrid y Napoles pagarán sus respectivas clausulas de 15 y 30 millones, respectivamente. Dos carreras prácticamente calcadas que han encontrado en la sub 21 un refugio en el cual acudir a ofrecer recital sí y recital también.

Si bien, en cuanto a orden cronológico sus carreras fueron muy pares, en cuanto a rendimiento si bien que se han distanciado. Ceballos, siempre con la pelota en los pies y liderando a sus equipos, pero con una insolencia que asustaba en la cantera, mientras que Fabián, algo más reservado, tardó algo más en destapar y comenzar a destacar entre sus compañeros.

El utrerano debutó a los 17 años con el Real Betis, concretamente de la mano de Gabriel Humberto Calderón y Eduardo Anzarda el 26 de abril de 2014, en un partido frente a la Real en el que el Betis ya estaba descendido.

A nadie le había venido mejor un descenso como a Dani Ceballos. Con el equipo en segunda y sin grandes fichajes, el centro del campo tenía una vacante y esto se convirtió en una oportunidad de oro para el canterano que dejó una temporada para el recuerdo en Segunda División.

Su tan famosa incontinencia le causo problemas con Merino y Mel, sin embargo, su calidad a raudales siempre le terminaba haciendo huecos en los onces, pero la llegada a primera fue muy distinta y la llegada de Poyet lo defenestró al banquillo. Un banquillo en el que duró unos meses y a su vuelta, Dani, que se ejercitaba día y noche en el gimnasio, volvió siendo el futbolista que hoy conocemos.

En junio de 2017 el Real Madrid llamó a la puerta del canterano y por 15 millones desembarco en un Chamartín en el que seguro las cosas no han ido como el sevillano esperaba.

Por su parte, Fabián algo más pausado pero constante, logró -previo paso de cesión por el Elche- hacerse un hueco entre los 23 de Setién, que en un principio no contaba con él, pero una pretemporada de muy alto nivel convencieron al entrenador para que contase con él.

En octubre Fabián era ya un fijo para Setién, pero no sería hasta 2018 cuando explotaría definitivamente junto a Guardado en la medular. Inteligente, recuperador, creador, astuto... Fabián comenzaba a reunir todos los requisitos de un centrocampista top, y todo ello a sus 21 años.

Como era de esperar, una llamada le cambiaría la vida, al igual que a su 'hermano' Ceballos, pero a Fabián lo estaba esperando Carlo Ancelotti y la Liga Italiana para desembarcar en un Nápoles necesitado de sangre fresca en el centro del campo.

A Fabían las cosas le han ido algo mejor que a Dani lejos del Villamarín. El de los Palacios es un fijo en su equipo mientras que a su compañero Zidane le hace el más absoluto de los vacíos y ya se habla de su más que segura salida a un club donde sí cuente con los minutos que desea. Pese a ello, siempre quedará la Selección para recuperar un fútbol que nunca debió pararse.

Ceballos y Fabián, las perlas béticas que deslumbran Europa