En la Costa del Sol, a lo largo de los últimos años, todos estaban hablando del proyecto para el nuevo estadio La Rosaleda del Málaga Club de Fútbol, para adaptarlo a las exigencias de la FIFA para ser sede del Mundial de Fútbol 2030. Sin embargo, en el ojo de la ciudad también están las reformas que quieren hacer en el pabellón Martín Carpena del Unicaja Baloncesto, las cuales han dado un paso al frente en las últimas horas.
Una vez que se conoció que, finalmente, La Rosaleda no iba a ser sede de la cita futbolera internacional, el Ayuntamiento de Málaga ha empezado a poner en marcha los otros frentes deportivos que tiene por resolver. Entre ellos, por supuesto, cabe hacer mención al Martín Carpena, el hogar donde el Unicaja Baloncesto juega sus partidos como local en la Liga Endesa y en la Basketball Champions League (BCL).
El del Unicaja Baloncesto es un pabellón con mucha historia
La realidad es que el Martín Carpena es un pabellón multiusos en el que, a pesar que los encuentros de los cajistas son los eventos más comunes, también se utiliza para acoger otras citas deportivas, como recientemente ocurrió con el P1 Málaga de Premier Padel. Eso se suma a que ya cuenta con más de un cuarto de siglo de existencia.
Ya ha pasado un mes desde que el presidente del Unicaja, Antonio Jesús López Nieto, dio una rueda de prensa para hacer balance de la temporada 2024/2025 del equipo. En ella, además, también habló precisamente de la posibilidad de dar un lavado de cara al pabellón, considerado "necesario" por él.
"El Carpena merece el respeto de ser remodelado", comenzó asegurando. "No digo una obra invasiva de 200 millones de euros. Creo que con una prudente inversión, el Carpena estaría magníficamente ubicado. Nosotros, aquí, con la propina del Mundial, haríamos un gran Carpena", continuó poniendo en valor el presidente del Unicaja.
Las últimas reformas fueron en 2010
Ya desde el club de Los Guindos trasladaron al Ayuntamiento de Málaga su interés y su deseo de actualizar un pabellón que no ha mostrado ningún cambio desde hace 15 años. En ese tiempo sí han llevado a cabo remodelaciones en el apartado técnico, como es el caso del videomarcador de última generación, así como la megafonía del recinto.
A pesar de ello, la imagen del interior del Carpena apenas ha variado en absoluto. Por lo tanto, ahora que se ha cerrado todo el asunto del Mundial 2030 que rodeaba a La Rosaleda, el pabellón cajista ha pasado a ocupar un papel prioritario en el consistorio de la capital malagueña.
En el caso del hogar del Málaga, el estadio tiene su propiedad dividida entre tres instituciones públicas que son el Ayuntamiento, la Diputación de Málaga y la Junta de Andalucía. En cambio, el Carpena es propiedad exclusiva del Ayuntamiento y será ellos quienes asuman las obras y el coste de las mismas de manera individual.
Así es el proyecto del nuevo Martín Carpena
Ese lavado de cara tendrá una primera fase en la que se mejorarán los accesos y la zona de los vestuarios. Las modificaciones irán orientadas a la imagen para que todos los aficionados verdimorados encuentren elementos vinculados con el club desde el instante inicial en el que entren en el pabellón.
De igual modo, se hará lo mismo con los pasillos interiores de los vestuarios. A día de hoy, este tiene unas paredes de ladrillo visto y tan solo está panelada la imagen de los jugadores frente a dicho vestuario. A esa reforma se une también el pasillo de vestuarios justo previo a acceder al pabellón. En cambio, el foco más importante está puesto en las gradas, de las que se cambiará el color y, por lo tanto, la imagen.
Lo que actualmente se ve en ellas son los colores gris y azul que priman en sus asientos, pero la idea es que pasen a ser verdes, color de la identidad del Unicaja. Esta parte de las obras llegaría a partir de la temporada 2026/2027. Para todo ello, la inversión podría ascender hasta casi los dos millones de euros y el Ayuntamiento ya ha dado su visto bueno para el nuevo Martín Carpena.
