Tras la fuertes lluvias sufridas el pasado lunes en Jerez de la Frontera y en sus alrededores, el trazado jerezano quedó anegado y cubierto de granizo. Afortunadamente, no hay que lamentar daños personales, solo materiales, aunque las imágenes que se vieron en las instalaciones fueron preocupantes.
Las inmediaciones recogieron 120 litros por metro cuadrado en menos de media hora, lo que provocó una intensa concentración de agua en algunos puntos del circuito, sobre todo, en las curvas cercanas al Arroyo del Gato que transcurre por el interior de las instalaciones y que se desbordó, inundando de agua, barro y la propia grava de las escapatorias las curvas 7, 8 y 11.
La zona más dañada por esta inundación ha sido la curva 13, curva Jorge Lorenzo, concretamente la escapatoria asfaltada situada en su margen derecho que se ha levantado por diversos puntos y necesitará ser reparada.
A dos meses de la celebración del Gran Premio de España de MotoGP, una de las grandes preocupaciones se centraba en valorar los daños para conocer el estado de las instalaciones y del propio asfalto. Desde el Circuito de Jerez ya han confirmado que han comenzado los trabajos de limpieza y la reparación de los daños para volver a la normalidad lo antes posible y reanudar la actividad en pista que estaba prevista en el calendario.
La cita con MotoGP no corre peligro
También han confirmado que el mayor evento del motor que acoge el trazado andaluz podrá celebrarse con normalidad del 25 al 27 de abril. Una buena noticias tras ver las imágenes de un circuito cubierto por el agua y el barro en muchos de sus sectores. MotoGP seguirá siendo el plato fuerte en el calendario 2025, año en el que el Circuito de Jerez-Ángel Nieto celebra su 40 aniversario.
