La reciente llegada de una Dana (Depresión Aislada en Niveles Altos) antes gota fría, ha puesto a prueba la eficiencia de las autoridades en la gestión de crisis en la Comunidad Valenciana. Este fenómeno meteorológico ha causado estragos en diversas localidades planteando serias preguntas sobre las capacidades de respuesta del gobierno regional liderado por el presidente Carlos Mazón.
La Dana ha traído consigo intensas lluvias y fuertes vientos, provocando inundaciones en varias áreas rurales de está comunidad autónoma. Las calles se han visto anegadas, ríos de agua y lodo han sembrado el caos, destrucción y muerte, más de 200 ciudadanos y ciudadanas han fallecido, otros muchos han tenido que ser evacuados y perdido sus hogares y negocios. La gestión de esta crisis ha dejado al descubierto la vulnerabilidad de las infraestructuras locales, que no estaban totalmente preparadas para una catástrofe de esta magnitud, y la ineficacia del gobierno valenciano para afrontar con rapidez las acciones necesarias que hubieran salvado vidas.
El presidente Mazón, junto a su equipo, se enfrentó al reto de coordinar una respuesta efectiva a la emergencia. Sin embargo, la rapidez de la acción gubernamental ha sido foco de muchas críticas por su ineficacia. Asesores y técnicos sin los conocimientos suficientes en la materia donde están "enchufados" un mal endémico en todas las administraciones. Muchos ciudadanos esperan que se implementen medidas más contundentes para prevenir y mitigar los efectos de futuros fenómenos climáticos, efectos, del cambio climático, cuestionados por muchos líderes políticos.
La falta de previsión y una respuesta inicial deficiente han generado un clima de descontento entre la población. Algunas voces piden la dimisión del presidente Mazón argumentando que la gestión de la Dana evidencia una falta de liderazgo y una ineficaz planificación de emergencias.
La presión sobre su figura es cada vez más palpable, y muchos consideran que es necesario un cambio en la dirección del gobierno autonómico, el partido popular si quiere tener credibilidad ante la ciudadanía y que la tendencia de subida del voto siga como hasta la fecha, debe dejar caer a Mazón y alejar la confrontación del y tú más en la que esta sumergido, Mazón ha demostrado una ineficaz gestión con resultados alarmantes tanto en muertos como en respuesta al poner en marcha todas las herramientas a su alcance para paliar los resultados de la Dana.
Los expertos en gestión de emergencias enfatizan la importancia de realizar simulacros y mejorar la infraestructura para resistir fenómenos climáticos severos. La creación de un plan de acción más robusto que incluya la participación ciudadana es fundamental para evitar que situaciones como la actual se repitan en el futuro, y sobre todo, poner al frente de estas instituciones a personal técnico cualificado y no meros enchufados: primos, afiliados o amiguetes.
La gestión de la Dana en Valencia se ha convertido en una piedra de toque para el presidente Mazón, su administración y al propio partido popular. La crítica constructiva debe ser el motor para que se implementen cambios necesarios en la gestión de emergencias, fortaleciendo así la seguridad de la ciudadanía, pero para lo que también debe de servir es para asumir las responsabilidades políticas que deriva de un hecho como éste, por eso, como politólogo creo flaco favor le hace Carlos Mazón a su partido el no asumir su responsabilidad dimitiendo de la presidencia.
