lunes. 23.03.2026

Inmigración ilegal: Problema-solución

Llega cayuco con 170 personas migrantes a bordo al puerto Restinga de la isla de Hierro
Llega cayuco con 170 personas migrantes a bordo al puerto Restinga de la isla de Hierro

La inmigración ilegal genera debate en nuestra sociedad actual y es arma arrojadiza entre ideologías adversas, hoy mucho más latente por la llegada de cayucos a Canarias y la masificación de las islas llena de inmigrantes y sin que otras administraciones acudan en su ayuda. Por eso muchos lo ven como problema, como solución lo ven aquellos empresarios faltos de mano de obra, sobre todo el sector agrario y construcción, también como aporte al índice de natalidad, actualmente muy bajo en nuestro país. 

Analizando ambas cuestiones podemos considerar que es un problema-solución que debe ser controlado de manera estricta para no llegar a los extremos a los que está llegando en Canarias, para eso hace falta poner medidas efectivas para que sea más solución que problema y que estas personas que se juegan la vida en la búsqueda de un futuro mejor no caigan en la misera indigencia a lo que van abocado si no se ponen medidas efectivas de integración, formación y empleo digno con el que subsistir. Un tema complejo en el que a ambas posturas le podríamos dar la razón.

 Podemos exponer los diferentes ítems que acompaña la inmigración ilegal en nuestro país y como sociedad receptora. Por un lado, puede generar tensiones sociales y económicas ya que los inmigrantes ilegales suelen ocupar trabajos precarios y mal remunerados, "compitiendo" con la población local. Pero más preocupante puede ser la sobrecarga de los servicios públicos, como la sanidad o la educación, sin contribuir con impuestos al sistema. Las partidas presupuestarias destinadas para paliar esta situación es diana política del sector de extrema derecha ideológica.

Por otro lado, la inmigración ilegal también puede aportar beneficios a la sociedad, como la mano de obra barata en sectores como la agricultura o la construcción, que pueden ser clave para ciertas economías. Además, los inmigrantes ilegales suelen tener una alta tasa de emprendimiento, creando negocios que generan empleo y riqueza, al igual que un alto índice de natalidad. Argumentos utilizados por la izquierda ideológica para acogerlos.

¿Pero donde está la virtud de la solución para que no se convierta en problema?

Uno de los argumentos en contra de la inmigración ilegal es el llamado "efecto llamada", que consiste en que una política laxa hacia la inmigración ilegal puede incentivar a más personas a arriesgar su vida en busca de una vida mejor en otro país. Esto puede llevar a una situación insostenible para la sociedad receptora, como está ocurriendo en Canarias, con un flujo constante de inmigrantes que sobrepasa sus capacidades de acogimiento e integración.

Una de las posibles soluciones para abordar la inmigración ilegal es trabajar en su origen. Esto implica mejorar las condiciones socioeconómicas en los países de procedencia, para que sus habitantes no se vean obligados a emigrar en busca de oportunidades. Pero las soluciones en forma ayuda económica al país de origen ha servido en muchas ocasiones para enriquecer gobiernos corruptos, señores de la guerra, y reyes que utilizan el poder de abrir y cerrar sus fronteras para sacar suculentos convenios con la U.E. en detrimento de sectores de los países miembros.

Una solución a este tema por mucho que nos pese es permitir la inmigración necesaria, tanto para el país receptor como para el futuro del propio inmigrante, a la vez,  intervenciones en países de origen que mejore la calidad de vida de estas personas y no la de sus corruptos gobernantes.

Inmigración ilegal: Problema-solución