miércoles. 01.04.2026

Bienes nacionales y pensamientos

Billetera vacía
Billetera vacía

Algunos lectores podrán creer que estoy promoviendo la "caridad" para que los ricos le echen una mano a los pobres. No se trata de eso. Como reza un viejo poema, que termine la caridad y empiece la justicia.

Tampoco es el caso de apropiarse de lo ajeno y menos por la fuerza : el asunto es que la violencia en silencio de los poderes económicos, no avasalle las humanas oportunidades de desarrollo de los que menos tienen, pero los tiempos han cambiado.

Por ejemplo, en Irlanda, aún hoy saludan con monumentos al ministro de fines del siglo XIX que impuso un gravamen a las tierras improductivas: este ministro logró que los propietarios las hicieran producir, con beneficio para toda la sociedad, es decir, algo así como buscar la forma de que los bienes nacionales sean camino de progreso para todos.

No hay capital sin operación humana (por lo menos por ahora), por lo que la ganancia es bueno que se distribuya de manera más equitativa. Insisto que no debe esperarse de la caridad, sino de la legislación nacional.

Un país que crece, no puede soportar aumento de la pobreza, y menos infantil. Esa seguramente es la gran diferencia entre distintos pensamientos : fortalecimiento del producto nacional, con justa distribución, y esto no es ningún acto revolucionario, ni lesivo para nadie, y tampoco discriminador.

Lo siguiente que voy a añadir puede parecer contraproducente con lo anteriormente expuesto, pero no lo es: para mejorar la situación de la pobreza no sirve solamente fortalecer los salarios, ya que ello no conlleva sostener el consumo general.

Bienes nacionales y pensamientos