miércoles. 01.04.2026

El saber de los oficios de antes (Parte III)

Afilador de cuchillos
Afilador de cuchillos

Sigo con este repaso del saber de los oficios de antes con las industrias que se dedicaron a las canteras de yeso y su producción. Muchas de estas industrias también se dedicaron a la extracción de alabastro, y en consecuencia se extendió la profesión del yesero. Es muy indicado mencionar que cerca de las canteras de yeso también solía haber canteras de sílice y de mármol.

Otra relación con el terreno podemos encontrarla tanto en la construcción y el empleo de los ladrillos de adobe como de los cañizos : esto nos lleva a los aserradores, que se dedicaban a la tala y corte de madera. No podemos dejar de nombrar profesiones desaparecidas (o casi desaparecidas) como las de modista, sastre, partera, sereno o mozo de estación.

Haré especial mención a los camineros que vivían en las casillas que existían en los caminos o a lo largo de las vías de tren y que se encargaban de reparar, mantener y vigilar el tramo que tuvieran a su cargo: estos tenían la consideración de funcionarios públicos y se les daba la casilla para que habitaran en ella junto con su familia.

Otra curiosa profesión desaparecida es la de estañador, y su labor consistía en reparar las ollas y pucheros con estaño : este metal funde a una temperatura no muy alta por lo que podían recorrer los pueblos con un pequeño hornillo y reparar a pie de calle los agujeros de las perolas que se les hacían por su uso en la lumbre.

Otro oficio que todo el mundo conoce, pero que está en extinción es de los afiladores. Otros que transitaban por las calles de los municipios eran los peleteros que compraban pieles de conejo, y que en muchas ocasiones en vez de dinero lo cambiaban por agujas, hilos, dedales y otros  utensilios de costura. El peletero, cuando llegaba a una localidad recorría sus calles al grito de “¡pieles, pieles!”. Continuará...

El saber de los oficios de antes (Parte III)