El Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos no atraviesa por su mejor momento. De hecho, desde finales del pasado año, los desencuentros entre ambos partidos han sido continuos. Algunos puntos que han evidenciado las diferencias entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias responden a cuestiones de igualdad; la futura ley de vivienda; la congelación del salario mínimo; o más recientemente los disturbios en las calles tras la entrada en prisión del rapero 'Pablo Hasél'. Todo ello ha provocado un cruce de acusaciones en ambas direcciones, opiniones contrapuestas y nuevos episodios que evidencian la ruptura en el Gobierno de España.
En una de sus últimas comparecencias públicas, tal y como ya recogió elMIRA.es, Pedro Sánchez aseguró que “España es una democracia plena”, y en una democracia “resulta inadmisible el uso de cualquier tipo de violencia”. El secretario general del PSOE afirmó también que "la democracia ampara la libertad de manifestación y la libertad de expresión, incluso la expresión de los pensamientos más infames y absurdos, pero la democracia nunca jamás ampara la violencia”, porque “la violencia no es una libertad” sino que se trata de “un ataque a las libertades de los demás” y por tanto, “es una negación de la democracia” que el Gobierno no tolera, dijo.
Todo ello surgió después de las manifestaciones de Pablo Echenique, de Unidas Podemos en las que en aseguraba salir en defensa «de la justicia y libertad de expresión en las calles. La violenta mutilación del ojo de una manifestante debe ser investigada y se deben depurar responsabilidades con contundencia»; y las críticas de Pablo Iglesias sobre la calidad democrática en España. A su vez, partidos como Vox, PP o Ciudadanos solicitaron en el Congreso la dimisión o el cese inmediato del ministro de Interior Fernando Grande-Marlaska (PSOE) por no condenar estas manifestaciones.
La coalición se mantiene por falta de alternativas
Tras este nuevo episodio, muchos han llegado a especular con una posible ruptura entre el Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Pese a las hostilidades y la tensión han alcanzando niveles críticos, ninguna de las partes se plantea romper la coalición. Todos aseguran que "la estabilidad está garantizada"; aunque sí admiten que requerirá diálogo en las que Pedro Sánchez deberá marcar las nuevas líneas de colaboración dentro de su gobierno.
Debido a la fragmentación del parlamente, tanto PSOE como Unidas Podemos son conscientes de que no hay otra alternativa posible de gobierno. De igual forma, la pandemia del coronavirus no hace actualmente posible la celebración de un nuevo proceso electoral -tal y como se hizo en Cataluña-. Así la cosas, Pedro Sánchez deberá lidiar con todas estas voces críticas para superar un nuevo escollo en su legislatura.
Las elecciones en Cataluña no apagaron los desencuentros
El pasado 14 de febrero, el PSOE ganó las elecciones en Cataluña a través de su candidato Salvador Illa. El que fuera ministro de Sanidad abandonó su cargo para liderar el nuevo proyecto del PSC. Pese a todo, las previsiones iniciales invitaban a pensar en una victoria más holgada por delante de las fuerzas independentistas. Aun así, y pese a los buenos resultados, esto no ha supuesto el fin de las hostilidades entre los partidos de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.
Sin embargo, en lugar de centrarse en sus logros, las dos formaciones no tardaron ni un día en enzarzarse en una nueva bronca. Desde el ministerio de Igualdad que dirige Irene Montero -pareja de Pablo Iglesias- acusaron a Carmen Calvo, vicepresidenta primera, de estar bloqueando sus leyes LGTBI y Trans para que no puedan ver la luz en el Consejo de Ministros; una acusación que fue contestada por Moncloa, denunciado las "filtraciones" de sus socios.
Y un día después, Unidas Podemos se abstuvo y evitó apoyar por primera vez en el Pleno del Congreso una iniciativa del PSOE: la ley de Igualdad de Trato, que los socialista registrando en solitario, bautizándola como 'Ley Zerolo'; y generando gran malestar en sus socios de Gobierno.
