El adiós a Sementales
"Las dudas se ciernen sobre el futuro de unas instalaciones emblemáticas para el mundo ecuestre en Jerez"
Tras la desaparición del antiguo cuartel de artillería de La Asunción y del acuartelamiento de Tempul, el Depósito Sementales es el último vestigio -junto con el Rancho de la Bola- de Defensa en la ciudad.

Desde que el Depósito de Sementales se trasladara al Cortijo de Garrapilos, las dudas se ciernen sobre el futuro de unas instalaciones emblemáticas para el mundo ecuestre en Jerez, en España y fuera de nuestras fronteras.
Hagamos historia…
El primer depósito permanente de sementales se crea en 1834 en Córdoba. La Yeguada Militar, cuya sede se ubica en Jerez de la Frontera, crea en 1847, el primer registro de los caballos purasangre árabes del mundo.
Los primeros purasangres árabes registrados son unos caballos importados del Desierto y pertenecientes a la Reina Isabel II y es la misma reina la se empeña en la fundación de tal registro.
La desaparición casi total de las grandes yeguadas tras la supresión de las órdenes religiosas creó serios problemas en el abastecimiento de caballerías al ejército.
El gobierno de la reina Isabel II, consciente de la gravedad de la situación, emitió un Real Decreto el 6 de noviembre de 1864 por el que delegó la reorganización de la cría caballar al Arma de Caballería del estado español.
Es evidente que las razones que dieron origen al Servicio de Cría Caballar, han variado con el paso de los años, por lo que su actividad deberá adecuarse a la realidad económica y social de la España del, siglo XXI.
Pues bien, para crear las bases de la cría del caballo en nuestro país, que nos permita codearnos en plano de igualdad con nuestros potenciales competidores, se debe establecer, en primer lugar un criterio para la selección tanto de las yeguas como de los caballos candidatos a sementales, …pero eso es otra historia.
El Depósito Militar de Caballos Sementales, ubicado junto al parque González Hontoria, originariamente fue sede del Real Jockey Club, una sociedad hípica fundada a finales del siglo XIX (1868) integrada por un grupo de aficionados integrantes de la alta burguesía local.
El origen del Jockey Club:
Bajo el auspicio de los principales bodegueros jerezanos, muy receptivos a las costumbres inglesas, se tiene referencia que el 3 de diciembre de 1843 se celebraron las primeras carreras públicas en la ciudad de Jerez, ubicándose su recorrido entre la platea de San Telmo y la de Alcubilla, que posteriormente se mantendrían como lugares de entrenamiento.

En aquellas primeras carreras de las que se tiene memoria los caballos, montados por sus propietarios, van compitiendo por parejas siendo el premio para el ganador de 960 reales de vellón.
1878
En 1868 se inaugura el hipódromo de Caulina, así llamado por estar situado geográficamente en el llano del mismo nombre, requiriéndose para llegar hasta él de desplazamiento en tren o bien acudir en coche de caballos.
La responsabilidad de la obra sería confiada a un ciudadano inglés, apellidado Cock, que diseñará para él una tribuna que en opinión de quienes la conocieron daba un particular aspecto como de ser cuadrada.(Actualmente se encuentra ubicada en el Club Pineda de Sevilla).
Para dotarse de los preceptivos reglamentos reguladores para la competición, ese mismo año es fundado el Jockey Club de Jerez por los Sres. Garvey, Davies, González Soto, Bertemati y González Hontoria, los dos primeros serán destacados propietarios de caballos de carreras, siendo el segundo fundado en España tras el de la ribera del Manzanares.

Los ejemplares que compiten son de raza árabe, andaluza o cruzada, ya que en buena medida, para ellos está inicialmente pensada la iniciativa, a la que posteriormente se sumarán los de raza inglesa. Sin embargo esta combinación de sumandos que en principio no parecería que pudiera tener más que resultados positivos, genera todo un conflicto causado por las diferentes culturas subyacentes respecto a la manera en cómo se interpretan el tipo de carreras que aquí se habían venido desarrollando de modo natural, respecto a lo que es tradicional en las inglesas.
De un lado adquiere una fuerte competencia entre el gremio de la pescadería por ver entre quiénes tienen intereses en ese sector, quién da pruebas de poder transportar el pescado desde los puertos cercanos más rápidamente a la ciudad jerezana, valiéndose de vehículos, por lo general calesas, que son tiradas por caballos; otro factor que es percibido como negativo es que en torno a todo esta actividad, pero principalmente sobre las carreras inglesas, se alcanza un volumen de juego que se juzga escandaloso; otro factor de conflicto es que las carreras inglesas se interpreta que están rompiendo con el propósito originario en cuanto a que los caballos sean montados por sus propietarios y la tendencia paulatinamente va siendo que su probabilidad vaya siendo encomendada a jinetes profesionales, traídos incluso desde Inglaterra, que muy pocos pueden lograr fichar para conducir a sus caballos.
Aquello deviene en un cisma que concluirá en 1894, con la creación de una organización paralela de nombre “Carreras de Caballos Montados por Caballeros” que presidida por Pedro Nolasco Fernández Soto -marqués de Torre-Soto- con 40 socios fundadores dejará al margen de su organización las carreras para los purasangre inglés, que continuarán bajo los auspicios del Jockey Club de Jerez, Con las dos sociedades en pleno funcionamiento la ciudad jerezana disfrutó en esta época de una continuada actividad en cuanto a celebración de carreras a lo largo de todos los meses del año.

Años 20:
De momento, y siguiendo con las carreras de caballos, digamos que el segundo hipódromo que tuvo Jerez, fue la Pista de San Benito, propiedad del Ejército que, acertadamente sustituyó, en los años cuarenta del siglo XX, al viejo y lejano hipódromo de Caulina.
En una y otra época, las carreras de caballos en el hipódromo serían generalmente organizadas por la sociedad Jockey-Club, fundada en el citado año de 1868, que sería la segunda de este tipo que se creara en España; institución que en 1929 es distinguida con la consideración de "Real", por lo que su denominación pasa a ser Real Jockey Club de Jerez, todo ello coincidiendo con la Exposición Ibero Americana y teniendo continuidad al año siguiente y posteriores dentro de la Semana Hípica organizada en esos años por el Real Centro de Selección y Mercado de Caballos Sementales, Jockey Club de Jerez de la Frontera, en una iniciativa para poner en valor los sementales autóctonos de silla.
En ese año, 1929, se construyen los edificios que posteriormente albergaron el guadarnés de trabajo, los talleres, las oficinas de Cría Caballar, la cochera y el guadarnés de lujo.
La Propiedad:
La finca la adquirió el Excmo. Ayuntamiento a la familia Del Cerro y López el 8 de Julio de 1902, ante el notario que fue de ésta ciudad Don Antonio Navarro y Guerrero, y aunque en principio estaba acordado, tiempo ha, que el Segundo Depósito de Caballos Sementales establecido en parte del inmueble del Monasterio de Santa María de la Defensión, se trasladase a otro lugar de Jerez, no estaba decidido el cuartel a que podría hacerlo, y de este traslado dependía la venida de los cartujos a su antiguo Monasterio de Jerez, pues era indispensable para que la comunidad disfrutara de la necesaria independencia y soledad.
El Ayuntamiento de Jerez, el 3 de Junio de 1.940, acordó ceder para Depósito de Sementales, los edificios y terrenos del “Real Jockey Club” en el Parque González Hontoria, escritura que fue firmada ante el Notario D. Francisco González Bautista el 7 de junio de 1.941, con la condición especifica de dicha cesión “que los indicados inmuebles se dediquen única y exclusivamente a los servicios de la Cría Caballar del Ministerio del Ejercito (Depósito de Sementales), tendiendo dicha condición el carácter de resolutoria, quedara sin efecto la cesión en el caso de que los servicios de Cría Caballar variasen de Ministerio o desapareciesen, o bien, que por cualquier causa decidiese el Ministerio del Ejercito que no continuase instalado en los expresados inmuebles el Deposito de Caballos Sementales, pasando inmediatamente y de nuevo los terrenos y edificaciones actuales a ser propiedad del Excmo. Ayuntamiento de ésta ciudad, así como las edificaciones que en aquellos se hayan construido, en cuantas mejoras de toda índole existan en las fincas cedidas, sin derecho por parte del Ministerio del Ejercito a exigir por ello al Excmo. Ayuntamiento precio ni indemnización alguna.”
En septiembre de 1.941, comenzaron las obras de los nuevos edificios, que fueron dirigidas por el Ingeniero Militar, Don Julio del Junco y Reyes (1895-1978), terminándose dichas obras a principios del año 1.948, en cuyo mes de abril fue el nuevo cuartel entregado para tal Depósito de Sementales. Verificándose su traslado allí, en Mayo siguiente.
A su vez el reintegro a la Orden Cartujana de los edificios que anteriormente ocupaba en Cartuja el Depósito de Sementales, se verificó en 6 de agosto de 1.948 extendiéndose el acta correspondiente firmada por el Comandante Don Francisco Del Río Verdugo en representación del estamento militar y del Teniente Coronel Don José María García de Paredes representando a la Orden.
Son muchas las actividades en las que la Yeguada y este Depósito de Sementales ha dejado su sello como emblema de esta ciudad, especialmente en la anual en la Feria del Caballo de Jerez que tradicionalmente celebra en tan incomparable marco la entrega del prestigioso galardón "Caballo de Oro".
Cualquiera que se precie de ser aficionado al caballo sabe qué el mundo del caballo va de la mano de la ciudad jerezana, y la Yeguada Militar y este Depósito de Sementales, ya que en la propia escritura de cesión se especifica “En atención a que tanto las exposiciones de ganado co0mo los depósitos de sementales tiene la misma finalidad en pro del fomento de la Cría Caballar en España, la Jefatura de Servicios de Cría Caballar permitirá que con motivo de dichos certámenes sean puestos a disposición dela Entidades organizadoras los locales y terrenos que se ceden, siempre que sea el Excmo. Ayuntamiento quien los solicite…”
Afortunadamente, parece ser que el objetivo del Consistorio jerezano es “poner en valor” las instalaciones y que tan cotizado emplazamiento no caerá en la especulación urbanística.
La intención del Ayuntamiento parece ser que es que las instalaciones se destinen a formación y a la realización de concursos y exhibiciones, mediante la cesión a una entidad privada (preferiblemente una fundación sin ánimo de lucro).
Esperemos que verdaderamente se ponga en valor estas singulares instalaciones tan unidas a la imagen y a la historia de la ciudad. Que su palacete, aquel pabellón cubierto construido en 1905 por el arquitecto Francisco Hernández Rubio con claras influencias francesas e inglesas y que tanto ha servido como postal de Jerez en el mundo, siga enmarcando la mejor estampa de este Jerez de mañana de Feria con sus caballos y enganches prestos para, tras demostrar el incomparable arte ecuestre de Jerez, partir de este Segundo Depósito de Sementales y Primero en Arte Ecuestre, a recorrer, un año más, magistralmente las calles del Real.
