Cádiz, la ciudad de las eternas asignaturas
La Tacita de Plata afronta una convocatoria electoral decisiva tras una campaña distendida y sin muchos reproches
Dicen los viejos del lugar que siempre han oído hablar de que Cádiz tiene los mismos problemas: el paro, la falta de oportunidades para los jóvenes que se traduce en emigración, la vivienda, el aparcamiento... Asignaturas pendientes que regresan a la mesa antes de que la mesa se llene de urnas y papeletas.
De los hechos y las promesas hay que pasar a las palabras como bien decía en el debate televisivo el candidato de Ciudadanos Domingo Villero. Y las urnas siempre se convierten en el mejor escaparate para que el pueblo hable.
Llega el 26 de mayo tras una campaña distendida y sin muchos reproches. Más allá de que luego se cumplan esas promesas, los principales candidatos se han dedicado a desgranar propuestas. No han faltado algunos ataques velados, pero han sido mínimos y siempre dentro del juego que antecede a una convocatoria de este tipo. Todo muy higiénico.
Los cuatro partidos con representación en el Ayuntamiento gaditano afrontan la cita en situaciones muy distintas para afrontar un panorama que, con casi toda seguridad, obligará a establecer pactos para los próximos cuatro años. Dos de los cuatro candidatos dos repiten y los otros dos se estrenan.
El Partido Popular, en la oposición pese a ser la formación más votada hace cuatro años, ha dado carpetazo al 'Teofilato' y presenta como cabeza de lista a Juan José Ortiz, un candidato que fue uno de sus baluartes y que sitúa a la vivienda como su punto más fuerte, pues no en vano lideró esa importante concejalía en algunos mandatos populares. Lista muy renovada que, indudablemente, se presenta con el reto de repetir como la más votada.
Adelante Cádiz, por contra, acude con unas nuevas siglas salidas de la fusión de Podemos e Izquierda Unida para que todo el mundo se entienda. Y lo hace con un líder sólido que, salvando lógicamente las distancias ideológicas, ha heredado de Martínez esa capacidad para aglutinar los parabienes de su gente. Kichi tiene empatía algo que no se puede negar. En su caso, su objetivo debe ser ganar por primera vez y así romper con el bipartidismo vencedor desde el regreso de la democracia.
El PSOE repite igualmente candidato, Fran González. Y llega sumido un poco en la corriente favorable que desprenden los buenos resultados de las elecciones generales. Su líder, muy crítico con la gestión de Kichi estos cuatro años, puede volver a tener la llave del futuro de Cádiz. Su opción en 2015 fue un apoyo de legislatura y, posteriormente, ejercer su papel de opositor y solo respaldar iniciativas puntuales. Su presencia en un posible pacto parece inevitable. Y, al margen de las críticas a la gestión, Madrid y el reparto en el Congreso tendrán mucho que decir a la hora de tomar una decisión.
Ciudadanos afronta la cita del domingo 26 tras dos escenarios muy divergentes. A nivel nacional, el partido ha crecido, sin embargo las consecuencias de la crisis local son imprevisibles. Para lo bueno o para lo malo. Ha configurado un equipo de gente poco profesional en política. Su cabeza de lista, Domingo Villero, también se estrena. Su resultado es una de las grandes incógnitas sin duda. Todo lo que sea mejorar los dos concejales casi que se podría considerar un triunfo.
En este panorama no podemos olvidar la posible irrupción de VOX tal y como ocurrió en las elecciones autonómicas. La nueva formación llega algo más debilitada tras los resultados a nivel nacional, pero el hecho de obtener representación ya significaría una victoria más que reseñable. Para ello ha apostado por Ana Peral, salida de aquel PP poderoso de las épocas de Teófila.
Las encuestas son benevolentes con el actual alcalde, José María González. E incluso esta semana se ha vaticinado que rozaría la mayoría absoluta. Pero las encuestas, encuestas son. Las asignaturas siguen encima de la mesa y ya se arrastran desde hace demasiado tiempo. El gaditano tiene la palabra.
