martes. 31.03.2026

El 'carníval' empieza comiéndose al perro

La comparsa de Martínez Ares brilla en una noche para olvidar

El 'carníval' empieza comiéndose al perro

La comparsa de Martínez Ares brilla en una noche para olvidar

Los buenos aficionados, los que no son fanáticos de ningún autor son los que mejor saben expresar todo esto que encierra el Carnaval. Hace dos años, uno de ellos me contaba una anécdota brutal. Me confesaba que había ido al Falla con dos amigos y al escuchar 'La eternidad' cada uno interpretaba de una manera diferente el contenido de letra de uno de los pasodobles.

Y es que a Antonio Martínez Ares, el viento de 13 años lo había empujado hacia un barroquismo que no terminaba de enganchar con el personal. Nadie puede poner en duda su capacidad para componer letras y músicas que llegan hondo, pero tampoco es menos cierto que este regreso estaba un poco alejado de ese autor que encandiló en la década de los 90.

No sabemos si empujado por otro viento y por esa sensación general, Martínez Ares ha protagonizado una extraordinaria vuelta de tuerca con 'Los carnívales', una apuesta más cercana precisamente a esas de hace dos décadas que acumulaban primeros y primeros premios casi sin rival.

Vuelve el Niño de Santa María más cercano, más directo y más sensible como demostró en su segundo pasodoble. Y encima con una música más fácil de digerir, la conclusión inicial es que el carníval empezó comiéndose al perro. Ya veremos cómo vienen de hambre los demás.

Afortunadamente, su estreno decepcionó porque de haber pinchado hubiese sido el colmo para una sesión infumable en muchos pasajes en la enésima demostración que esta clasificatoria merece un replanteamiento general.

Entre esa mediocridad al menos dejó detalles la comparsa 'Comparsa Los fabulosos', que fue la encargada de abrir la velada. Le pusieron muchas ganas los malagueños y pueden irse con la sensación de que serán bien recibidos si tienen a bien regresar. Mimbres y margen de mejora parece que hay.

En ese nivel de discreción se movió también la chirigota puertorrealeña 'Las momias de güete pa gua en la mutua'. Tuvo buenos golpes o golpes de los que gustan en Cádiz después de un inicio algo titubeante.

Espléndida resultaba la idea de la comparsa gaditana 'La reunión de media tarde', que rescataba a gaditanos ilustres de épocas pasadas. Desgraciadamente, todo se quedó en eso, con un repertorio muy por debajo de la puesta en escena. A esperar a otra ocasión.

Una de las grandes decepciones de la noche llegó con la chirigota 'Los masones en adobo', que en 2018 dejó excelentes sensaciones. Lástima que la apuesta no haya cuajado y que las carcajadas brillaran por su ausencia. Da coraje y mucho que una chirigota en progresión no consiga conectar con el respetable en el año de su confirmación.

La comparsa 'Duérmete niña' tuvo la virtud de hacer bueno su nombre y provocó más de un bostezo. Aburrida a más no poder. Es lo peor que te puede pasar. Si eres buena mantienes al personal enganchado y si eres mala provocas cierta hilaridad. Pero cuando te quedas en el medio...

Tampoco pasará a la historia la presencia de la chirigota isleña 'El sábado me lo trago enterito y el domingo me lo repito'. Tipo excesivamente trillado y chistómetro para una actuación sin pena ni gloria. El público a esa hora tenía la puesta la cabeza en otra cosa.

El 'carníval' empieza comiéndose al perro