miércoles 25/5/22

Más sombras que luces en la tercera de cuartos

Sesión de altibajos con las punteras por debajo de lo que se esperaba 

Más sombras que luces en la tercera función de cuartos de final del Concurso Oficial de Agrupaciones del Gran Teatro Falla. Buen cartel, con mucho nombre, aunque las punteras estuvieron algo por debajo de lo que se esperaba. Toca mejorar en semifinales y que el nombre no sea el que acabe pesando.

Abrió telón el coro de José Manuel Valdés. Si ayer comentábamos que el de Kiko Zamora no compite lo mismo se puede decir de ellos. Salen a pasárselo bien, son fieles a su filosofía. El resultado nos da igual. Seguramente no estén entre las elegidas pero tampoco les importa mucho. Que Dios los mantenga muchos años así. Y que los disfrutemos en la calle donde también suelen ganar de calle, nunca mejor dicho.

La chirigota algecireña 'Los que no valen ni pa estar escondíos' cumplió con el rol que se le presuponía. Estar en cuartos ya era todo un logro y, como suele ocurrirle incluso a alguna puntera, perdió ese factor sorpresa que ya demostró el primer día. Encima se encontraron a un público claramente condicionado por los nombres que había en el cartel. Discreto pase y a pensar en 2020.

La comparsa rondeña 'El arrecife' mostró las buenas prestaciones a las que nos tiene acostumbrados. Una vez más, el grupo estuvo muy por encima del repertorio, algo impropio de un grupo que tuviera ciertas aspiraciones. Barrieron incluso para casa y no terminaron de conectar. No estará en la pelea.

El cuarteto de Manolo Morera no 'pegó' tan fuerte como el primer día, especialmente en los cuplés. Ahí en cuartos han perdido la hermosa batalla que se le presupone librarán con el capitaneado por Ángel Gago. Luego están los detalles. Lo de 'El alegría' pidiéndole a la gente que no cantara Campeones, campeones suma fijo pese a que el reloj ya estuviera parado como recomendó Mení. Seguro que la trama remonta en semifinales para salvar de la quema a 'El malapata'.

De testimonial se puede calificar la presencia en cuartos del coro 'Al oeste de Cádiz'. Su aportación no dio para mucho más. Da la impresión que el jurado ha querido completar el cupo de 12 coros máximo en cuartos. Y es que alargar el número de funciones para luego recortarlas en el número de grupos deja todavía más al descubierto algunos de los cambios introducidos para este año.

Selu García Cossío y 'Los quemasangre' demostraron su manejo del Concurso y ejemplificaron el típico pase de cuartos. Tal y como está el nivel quizás le sirva para seguir avanzando hacia una Final que se antoja barata por el nivel mostrado este año. Por el suyo y por el general. No termina de enganchar y, por increíble que parezca, el estereotipo no queda muy bien representado en escena. Aún así, el ingenio, sobre todo en los pasodobles, sigue estando muy por encima de la media.

Kike Remolino y 'La luz de Cádiz escenificaron esa doble cara que suele rodear al Concurso en particular y al Carnaval en general. Una letra muy sensible, de las que llegan al alma y una segunda crítica y reivindicativa, donde Enrique García Rosado casi se cae al foso. Pasodobles como ese que ya puntúan te catapultan y el público, por mucho que se le critique, siempre valora lo bueno con independencia del énfasis.

Cerró telón la chirigota de 'El Taka' 'Este año ya me toca a mí', que evidenció el problema general de este certamen. Bueno de este y de los últimos y que no es otro que la falta de gracia en los cuplés. Para quien llega con un nombre casi es irrevelante pero para quien se la juega en este segundo pase es un déficit. Perdido el siempre viento a favor del primer día no pegaron como el año anterior a estas alturas del Concurso.

Más sombras que luces en la tercera de cuartos