Noche de confirmaciones y nuevas ilusiones en el Falla
La chirigota de 'El Bizcocho' mantiene el buen nivel de años anteriores y el coro de Nandi Migueles recupera sensaciones perdidas
Esta 16ª sesión de clasificatorias del Concurso Oficial de Agrupaciones del Gran Teatro Falla contaba con la particularidad de que sobre las tablas coincidían, al principio y al final, dos agrupaciones que, por una razón o por otra, no acabaron el pasado certamen con un buen sabor de boca.

Por un lado, el coro de Nandi Migueles, cuya apuesta no cuajó desde un primer momento y eso lo resiente un grupo que cuando llega con un proyecto sólido y sin fisuras suele pegar desde el primer día y no tiene rivales.
La chirigota de 'El Bizcocho' tampoco salió bien parada del pasado COAC 2018. En su caso contó con el beneplácito de crítica y público pero su repertorio no recibió la consideración necesaria para poder acceder a las semifinales.
Ópera Cádiz evidenció desde el primer momento que rescata aquellos coros de Nandi Migueles que encandilan al respetable. Música exquisitamente cuidada y una puesta en escena colorista y alegre.
Excelentes sensaciones con una impresión de que este año, si mantiene el nivel del primer día, estará en una pelea de la que se alejó el pasado febrero. Y mucho que se agradece porque su autor y su tropa tienen una forma singular y sana de entender el COAC.

La chirigota de 'El Bizcocho' 'Los jarabes de palo' demostró que lo de Manué de 2017 no fue una casualidad. Ingenio a raudales para un tipo arriestado -una vez más- y que dará mucho que hablar.
Tiene muchas virtudes pero quizás la principal es la capacidad de explotar la idea hasta límites insospechados. Han aprendido y pronto estos buenos chirigoteros de San José de la Rinconada. Que no se pierda la magia.

El resto como siempre, con altibajos, apenas ofreció detalles de calidad. 'Los que vienen de etiqueta' fue una de esas agrupaciones que sobresalió en cierta medida frente a la mediocridad general. Tipo muy simpático, pero repertorio poco innovador, más que nada porque llevamos 16 días de Concurso.

En ese tono de discreción tan recurrente se movió la comparsa de Jaén 'El viejo verde'. Se agradece como siempre la voluntad de venir hasta la casa de los ladrillos coloraos con una propuesta al menos trabajada. Saben de sus limitaciones y vienen a lo que vienen.

Algo parecido se puede decir de la comparsa de Madrid 'La trupe', aunque un escalón por debajo que la de Jaén. Apenas dejaron detalles reseñables, más que la ilusión de las caras por debutar en el Falla y el cariño que se llevaron de un respetable más que nunca respetable con ellos.

No estuvo a la altura de las circunstancias la otra apuesta de 'El Bizcocho' para esta noche de coplas, bajo la denominación de 'Aquí veo premio'. Todo demasiado previsible. Eso sí contar con la hinchada a favor siempre te hace jugar con cierta ventaja.

Más simpática y surrealista hasta límites insospechados se mostró la chirigota isleña 'Los niños de Mari Carmen'. Se agradece que la falta de repertorio generalizada en esta primera fase compense con estas ideas tan 'estrambóticas'. Chirigota canalla que ya dejó muy buenas sensaciones en 2018.
Se esperaba con notable expectación el retorno de Jesús Monje tras su experiencia como presidente del jurado hace un año. Y, precisamente, 'El jurado' fue el nombre elegido para su nueva aventura. Al final, lógicamente, no tenía nada que ver. Impactó por el compromiso y la intensidad de sus letras.

