sábado. 04.04.2026

Tesa González protagoniza la celebración del Día del Libro Infantil

El delegado territorial Daniel Moreno presenta el acto con la lectura del manifiesto elaborado por dos artistas letonios

Tesa González protagoniza la celebración del Día del Libro Infantil

El delegado territorial Daniel Moreno presenta el acto con la lectura del manifiesto elaborado por dos artistas letonios

La Consejería de Cultura, a través del Centro Andaluz de las Letras (CAL), se suma otro año más a la celebración del Día Internacional del Libro Infantil (DILI) con el objetivo de atraer a los más pequeños y jóvenes a la lectura. En esta edición, que se celebrará hoy día 3 de abril, el programa de actividades se centra y apuesta por la promoción de autores y autoras infantiles e ilustradores con el ánimo de fortalecer el vínculo entre los creadores andaluces y sus lectores y lectoras.

En Cádiz, la Biblioteca Pública Provincial acogerá mañana a partir de las 12:00 horas la actividad central del Día Internacional del Libro Infantil. Tras la lectura del manifiesto por parte del delegado territorial de Cultura, Turismo y Deporte, Daniel Moreno, medio centenar de estudiantes de Primaria del CEIP Celestino Mutis convesarán con la ilustradora Tesa González alrededor del libro La pastelería, un álbum ilustrado en el que se cuenta la historia del afamado pastelero Kuchen, que se instala inesperadamente al final de la calle Strasse. González también hablará de su última publicación, Un libro para ver, sobre una familia invidente.

Tesa González es una ilustradora vasco-leonesa. Estudió en la Escuela de Arte de Oviedo donde se especializó en diseño e ilustración. Desde 1993 se dedica profesionalmente a la ilustración infantil. Tiene  numerosa obra publicada con las más importantes editoriales del mercado y una dedicación plena al mundo del libro infantil y juvenil, ilustrando narraciones de los escritores más prestigiosos.

Su carrera va precedida de diferentes galardones y reconocimientos. En el año 2015, el Ayuntamiento de Cádiz contó con su trabajo para su exposición exterior en la fachadas del edificio del Mercado de Abastos, y ese mismo año recibió en su lugar de nacimiento, Getxo (Vizcaya), el premio a las Artes Plásticas Aisegetxo por toda su trayectoria artística. Recientemente volvió a ser seleccionada para representar a España para la edición actual de la Bienal de Ilustración de Bratislava con las obras El sueño de Lu Shzu (Edelvives) y Luciérnagas en el Paraíso (Edebé). Es la tercera ocasión que ha estado presente en este prestigioso evento internacional.

Actualmente está en exposiciones colectivas de ilustración internacional en Cagliari (Italia) en “Homenaje al Ilustrador Maurice Sendak”; Rieti (Italia) en “Il posto de la Favole” y en San Joao de Madeira. Su obra también ha sido expuesta en Madrid, Barcelona, Frankfurt, Bolonia y Taiwan.

Día Internacional del Libro Infantil #DILI

Desde 1967, el 2 de abril, coincidiendo con la fecha del nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen, el IBBY, Organización Internacional para el Libro Juvenil, promueve la celebración del Día Internacional del Libro Infantil con el fin de promocionar los buenos libros infantiles y juveniles y la lectura entre los más jóvenes.

Cada año, una sección nacional del IBBY tiene la oportunidad de ser la patrocinadora internacional del Día del Libro Infantil y selecciona un escritor representativo y a un reconocido ilustrador de su país para que elaboren el mensaje dirigido a todos los niños y niñas del mundo y se promueva la celebración en las bibliotecas, centros escolares, librerías, etc. Este año 2018 el país elegido para la semblanza y el cartel es Letonia. El diseño del cartel es del ilustrador Reinis Petersons, y el texto, de la escritora Inese Zandere.

Semblanza ‘Los libros hacen grande lo más pequeño’

Las personas tienden al ritmo y a la regularidad, de la misma forma que la energía magnética organiza las virutas de metal en un experimento de física, de la misma forma que un copo de nieve crea cristales a partir de agua. Ya sea en un cuento de hadas o en un poema, a los niños les gusta la repetición, los refranes y los motivos universales porque pueden reconocerse una y otra vez; dan regularidad a un texto. El mundo adquiere un orden precioso. Aún recuerdo que de niña luchaba conmigo misma por defender la justicia y la simetría, la igualdad de derechos para la izquierda y la derecha: si tamborileaba con los dedos una melodía sobre la mesa, contaba cuántas veces debía golpear con cada dedo para que los demás no se sintieran ofendidos. Solía aplaudir dando una palmada con la mano derecha sobre la izquierda, pero pensé que eso no era justo y aprendí a hacerlo al contrario, con la izquierda sobre la derecha. Por supuesto, este afán instintivo de equilibrio resulta gracioso, pero lo que muestra es la necesidad de evitar que el mundo llegara a ser asimétrico. Tenía la sensación de ser la única responsable de todo su equilibrio.

La inclinación de los niños hacia los poemas y las historias surge, igualmente, de su necesidad de llevar regularidad al caos del mundo. Desde la indeterminación todo tiende hacia un orden. Las canciones infantiles, las canciones populares, los juegos, los cuentos de hadas, la poesía… son formas de existencia rítmicamente organizadas que ayudan a los más pequeños a estructurar su presencia en el gran caos. Crean la conciencia instintiva de que el orden en el mundo es posible y que todas las personas tienen en él un sitio único. Todo fluye hacia este objetivo: la organización rítmica del texto, las series de letras y el diseño de la página, la impresión del libro como un todo bien estructurado. La grandeza se revela en lo más pequeño y le damos forma en los libros infantiles, incluso cuando no estamos pensando en Dios o en los fractales. Un libro infantil es una fuerza milagrosa que promueve el enorme deseo de los pequeños y su capacidad de ser. Promueve su coraje para vivir.

En un libro, los pequeños siempre son grandes, de manera instantánea y no solo cuando llegan a adultos. Un libro es un misterio en el que se encuentra algo que no se buscaba o que no estaba al alcance de alguien. Lo que no pueden comprender lectores de una cierta edad permanece en su conciencia como una impronta y continúa actuando aun cuando no lo entiendan completamente. Un libro ilustrado puede funcionar como un cofre del tesoro de sabiduría y cultura incluso para los adultos, igual que los niños pueden leer un libro destinado a adultos y encontrar su propia historia, un indicio sobre sus vidas incipientes. El contexto cultural modela a las personas, estableciendo las bases para las impresiones que llegarán en el futuro, así como para las experiencias más difíciles a las que tendrán que sobrevivir sin dejar de ser íntegros.

Un libro infantil representa el respeto por la grandeza de lo más pequeño. Representa un mundo que se crea de nuevo una y otra vez, una seriedad lúdica y preciosa, sin la que todo, incluida la literatura infantil, es simplemente un trabajo muy pesado y vacío.

Tesa González protagoniza la celebración del Día del Libro Infantil