martes. 31.03.2026

¿Un pasodoble o un popurrí?

La agradable sorpresa de dos buenas chirigotas salva la noche de la mediocridad 

¿Un pasodoble o un popurrí?

La agradable sorpresa de dos buenas chirigotas salva la noche de la mediocridad 

Posiblemente ocurrirá sino ha ocurrido ya y no nos hemos dado cuenta. Es increíble la la obsesión de algunos autores por hacer tan largo el pasodoble. En la 13ª sesión de clasificatorias del COAC 2019 se volvió a evidenciar esta tendencia.

Y es que cualquier espectador que se hubiese incorporado a la actuación de la chirigota sevillana 'Los busca pagas' durante la interpretación de pasodoble hubiese pensado con razón que estaban interpretando el popurrí.

Realmente interminable, además en su caso con una fijación en su caso por tratar de emular a José Luis García Cossío. Así que doble delito porque si la calidad es escasa y encima es largo ya te equivocas y, evidentemente, acercarse a la leyenda chirigotera resulta más que complicado.

Fue la cruz de una noche que nos dejó dos sorpresas agradables en la modalidad de la gracia, además ambas llegadas de rincones tan queridos en Cádiz como es el caso de Chiclana y Conil.

En el primer caso, la sorpresa fue más bien relativa. La chirigota chiclanera siempre gusta y mucho por estos lares. En esta ocasión apostaron por una idea muy original con 'Los varbateños'. Repertorio que fue de menos a más con un popurrí muy simpático y que les sitúa como claros aspirantes a cuartos.

En la misma línea se movieron 'Los turoperadores', de Conil que se decantaron por una aventura insólita, la de las operaciones de implante de pelo en Turquía. La duda quedará siempre en si lo del nombre es un lapsus o se produjo a sabiendas. De lo que no hay duda es de que deben estar en la segunda fase. Ingenio y buen repertorio para que la tropa de 'El Sofri' sueñe con hacer historia.

La cabeza de serie que cerraba función, la comparsa de Iván Romero y Nono Galán ¿Te lo cuento o te lo canto? se movió en los parámetros a los que nos tiene acostumbrados. Al igual que la interrogación que jalona su nombre no sabemos si hay letras más 'cañeras' para próximos pases porque lo del estreno estuvo solo a un nivel aceptable.

Venían con el listón alto de haber conseguido colarse en semifinales después de varios intentos y eso añade una responsabilidad desconocida además en su caso. Al margen de la letra, se agradece la música tan exquisita y la falta de quejíos tan innecesarios a veces.

También en comparsas mostró un nivel más que digno 'Soy yo', de El Puerto de Santa María'. Salvo propuestas ratoneras e infumables, la localidad de la Ribera del Marisco no suele fallar a la hora de mostrarse en el Falla. Les queda mucho que aprender para acercarse a sus paisanas pero están en el camino.

Tampoco desentonó la comparsa sevillana 'Los alfileres', otrora una de las fijas en cuartos cuando contaba con la aportación de José Antonio Alvarado. A su favor, la frescura para informar de lo ocurría en la semifinal del Copa del Rey entre el Betis y el Valencia, para alegría de unos y tristeza de otros.

Mención negativa aparte merece el coro que abrió función, el capitaneado en la autoría por el legendario Salvador Longobardo. Se agradece su esfuerzo y las ganas de seguir saliendo con su grupo en el Falla. Pero realmente cuesta trabajo entender que un autor de su prestigió presente una propuesta de tal calibre. Muy deficiente.

¿Un pasodoble o un popurrí?