Y, de pronto, un amor de verano con música de pasodoble
‘Los luceros' sorprenden en el Pay-Pay con una bellísima letra inédita
Los veranos son más puros y definitivos -más vividos y revividos- gracias a la entrega artística de las agrupaciones del Carnaval de Cádiz. Cómo amenizan sus componentes las noches de calor. Con las letras que pusieron la piel de gallina al público durante el febrerillo del concurso y, ahora, en tiempos de canícula y chanclas, de nuevo con actuaciones merecedoras del más unánime aplauso.
Las actuaciones de verano de las agrupaciones del Carnaval de Cádiz no son más informales que las propias de los pases oficiales del concurso: no en balde se presentan y desarrollan tan profesionales como cualquier otra. Eso sí: generosas y distendidas como las que más. Por la cercanía y por la conexión con el público. Con los más leales seguidores.
A veces incluso sucede que las agrupaciones, inesperadamente, regalan in situ una sorpresa. Una sorpresa de estreno. Pongamos que hablamos de un pasodoble inédito. Es cuanto ha ocurrido en las noches de verano de Cádiz. Es cuanto ha ocurrido en la intimidad superlativa del Pay-Pay. En una noche de ensueño, en una noche de emociones. En una noche de coplas.
Actuaban ‘Los luceros’. Y, de pronto, se hizo el prodigio de las portentosas voces conjuntadas. Sin tipo, claro está, pero con camisetas que lucen el nombre de el conjunto dirigido por Subiela. El clima se tornó de agradecimiento recíproco. Y se adelantan dos voces sin parangón: Carli Brihuega y Taleguilla. Y ya se musita, tácitamente, una letrilla nueva, una letrilla inédita. Que llega al fondo del corazón. Letra que es confesión. Como un amor lejano, de los que nos ocurren un verano, y duran para toda la vida.
