Una medida que redundará en beneficio del bolsillo de los vecinos de la capital de la Alhambra. El Ayuntamiento de Granada ha anunciado que va a proceder a bajar en 2026 la tasa de basuras a los granadinos, con lo que pasará de recaudar 25,4 a 23,8 millones de euros, un 5,9 por ciento menos. El Consistorio ha logrado así "amortiguar el impacto del nuevo sistema de tasas de basura impuesto por el Gobierno de España, reduciendo en 1,6 millones de euros la cantidad global que deberán abonar los granadinos en 2026".
De esta manera, frente a los 25,4 millones previstos inicialmente, la ciudad recaudará finalmente 23,8 millones gracias al modelo de aplicación diseñado por el consistorio, lo que se traduce en "un ahorro del 5,9 por ciento para los contribuyentes granadinos". El portavoz del equipo de gobierno local, Jorge Saavedra, del PP, ha subrayado que esta medida no es una decisión municipal, sino "una imposición" del Ejecutivo de Pedro Sánchez, "que obliga a todos los municipios de España a aplicar una nueva tasa de residuos".
Además ha señalado que "los granadinos deben saber que este tasazo no lo ha decidido el Ayuntamiento, sino que estamos obligados por una normativa estatal impuesta por el Gobierno de Sánchez. Aun así, hemos trabajado para reducir su impacto y proteger el bolsillo de las familias".
Granada no sufrirá las consecuencias de la tasa de Pedro Sánchez
"Gracias a la gestión de este Ayuntamiento, Granada será una de las ciudades que menos sufra las consecuencias de esta tasa que nos impone Pedro Sánchez", ha afirmado Saavedra, destacando el esfuerzo del equipo de gobierno por "diseñar un modelo que combine justicia fiscal y sostenibilidad ambiental dentro del margen que permite la legislación estatal".
La adjudicación del nuevo contrato de limpieza y recogida de basuras, tras años de prórrogas, ha permitido contar por primera vez con un dato cierto y actualizado del coste real del servicio, algo esencial para diseñar una tasa ajustada, transparente y equitativa.
Por otra parte, el portavoz ha añadido que "el mayor mérito" de este diseño ha sido aplicar la tasa "de la forma más individualizada posible", acercándose a la realidad de cada contribuyente, "algo muy complejo, porque ningún ayuntamiento dispone de medios para medir de manera directa la basura que genera cada hogar".
Finalmente, hay que añadir que para calcular el importe de la tasa, el Ayuntamiento aplicará un modelo mixto compuesto por una cuota fija y otra variable. La cuota fija dependerá del uso del inmueble, su valor catastral y su superficie, mientras que la variable se determinará a partir de un sistema de 400 cuadrículas de 325 por 325 metros en las que se ha dividido la ciudad, que permiten conocer la tasa de generación de residuos en la zona próxima al inmueble. Este modelo sitúa a Granada entre las ciudades más avanzadas en la gestión de residuos y garantiza un reparto más equitativo de la carga fiscal.
