Un alegato en defensa del patrimonio de una de las grandes ciudades de Andalucía, en este caso la capital de la Alhambra. Precisamente, la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, ha subrayado que "cuidar el patrimonio de Granada es una obligación institucional y un deber ciudadano".
La primera edil ha visitado el Campo del Príncipe para conocer 'in situ' el estado del monumento al Cristo de los Favores, tras unos actos vandálicos que han afectado este pasado fin de semana a este emblemático elemento patrimonial del Realejo, y ha asegurado el compromiso del Ayuntamiento de esta ciudad andaluza con su restauración.
A lo largo de su recorrido, la regidora ha estado acompañada por representantes de la Junta de Gobierno de la Hermandad del Cristo de los Favores y por el presidente de la Asociación de Vecinos Realejo-San Matías, Antonio López González, además de vecinos del barrio, con quienes ha compartido la preocupación por este suceso que ha causado malestar en la ciudadanía.
Defensa del patrimonio de Granada
A este respecto, ha condenado "la falta de civismo y de respeto hacia el patrimonio de todos los granadinos", y ha explicado que el Cristo de los Favores "es una joya cultural e identidad del barrio del Realejo y de toda Granada". La alcaldesa ha subrayado que en "una ciudad que respira historia, arte y devoción en cada calle" el hecho de "cuidar y proteger nuestro patrimonio no es solo una obligación institucional, sino un deber ciudadano".
A raíz de los desperfectos ocasionados por los actos vandálicos, dicho proyecto deberá ser ahora actualizado y revisado. Carazo ha subrayado que el objetivo municipal es reforzar tanto la conservación como la protección del Cristo de los Favores, en colaboración con la hermandad y la asociación de vecinos, estudiando posibles medidas que garanticen su preservación más allá de la presencia policial habitual.
De esta manera, el Ayuntamiento de Granada asumirá directamente la restauración y conservación del monumento al Señor de los Favores, situado en el Campo del Príncipe. La imagen, muy venerada por los granadinos --especialmente cada Viernes Santo a las tres de la tarde cuando tiene lugar el conocido como rezo de la hora nona--, presenta "un notable deterioro tras más de 30 años sin intervención desde la restauración realizada en los años 90 por la restauradora mexicana Bárbara Hásbach Lugo".
El proyecto, dotado con una subvención de 15.000 euros aprobada por la Junta de Gobierno Local, contempla la reposición y limpieza de elementos pétreos y de mármol, la consolidación estructural, el sellado de juntas, la aplicación de protección hidrofugante y la conservación de la rejería y del entorno del monumento. Tras los desperfectos ocasionados, esta actuación será revisada y actualizada para "garantizar una restauración integral del conjunto escultórico y asegurar su preservación".
