La fe mueve montañas y los movimientos espontáneos se suceden para que Juana Rivas pueda seguir disfrutando de su hijo en Granada. De esta manera, una iniciativa impulsada a través de Internet en apoyo de ella y su hijo menor aspira a recoger 100.000 firmas para entregar una petición a los ministerios de Justicia y de Juventud e Infancia, al Defensor del Pueblo y a la Comisión Europea contra la entrega del niño estipulada por un juzgado de Granada en ejecución de una resolución judicial de Italia, al padre, el italiano Francesco Arcuri,
En este sentido conviene aclarar que la recogida de firmas a través del portal 'Change.org' y difundida por colectivos feministas como las plataformas contra la violencia de género de Granada 25N y 8M pide escuchar al niño e impedir "que sea entregado a su padre". El Juzgado de Primera Instancia número 3 de Granada ha emplazado a Juana Rivas a dar cumplimiento a la orden de reintegro de su hijo menor, que ha permanecido en España con la madre desde finales del pasado año.
Hay que recordar que se han acordado medidas para tratar de "conseguir o facilitar el tránsito tranquilo del menor y su traslado a Italia, realizándolo de la forma más adecuada a su edad e interés", señalándose el próximo martes, 22 de julio, en horario de 10,00 a 11,00 horas la comparecencia para dar "cumplimiento a la orden de entrega del menor a su progenitor dictada por el Tribunal de Apelación de Cagliari", en Italia.
Recogida de firmas en favor de Juana Rivas
El texto que acompaña la recogida de firmas señala que el padre "será juzgado el 18 de septiembre en Italia por maltratarlo física y psicológicamente durante siete años, con amenazas de muerte" por lo que exige a los ministros de Justicia y de Juventud e Infancia, Félix Bolaños y Sira Rego, "suspender inmediatamente la entrega", aplicar el reglamento europea por el que, agrega, España "puede negarse a ejecutar custodias que violen" el "interés superior del menor", y "escuchar" al menor "con protocolos de protección".
En este caso se trata de "evitar", entre otros objetivos, que "se repita el caso" de su hermano, ya mayor de edad y residente en España, a quien, precisa el texto, "nadie escuchó", ignorando el daño sufrido en aquellos momentos.
Finalmente, hay que añadir que en abril de 2021, el pleno de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo confirmó la condena a la madre de Maracena (Granada) por delito de sustracción de menores, después de que en verano de 2017 pasara un mes en paradero desconocido con sus dos hijos incumpliendo las resoluciones judiciales que le obligaban a entregárselos al padre, pero reducía su pena de cinco años a dos años y seis meses de prisión al considerar que, aunque fueron dos los menores sustraídos, cometió un solo delito.
