sábado. 02.03.2024
En busca y captura un condenado a 41 años por el crimen del pozo de Cartaya
En busca y captura un condenado a 41 años por el crimen del pozo de Cartaya

Increíble pero cierto. Uno de los condenados por el crimen de Cartaya a 41 años de cárcel se encuentra fugado en la actualidad. De hecho, las autoridades han emitido una orden de búsqueda para que se proceda de forma inmediata a su arresto y pueda cumplir la pena.

Según ha podido saber este periódico, la Audiencia Provincial de Huelva ha emitido una orden de búsqueda, detención y presentación de J.M.P.P, uno de los dos condenados por asesinar a dos hombres, cuyos cadáveres fueron hallados en un pozo de una finca de Cartaya en el año 2019, y cuya sentencia fue emitida el día 16 de noviembre después de que en octubre el jurado popular dictaminara la culpabilidad, tanto de él como del el otro enjuiciado.

La Audiencia Provincial de Huelva
La Audiencia Provincial de Huelva

De esta manera, este hombre fue condenado a 41 años de cárcel por el doble asesinato --uno de ellos con alevosía y el otro con alevosía y ensañamiento-- y la Providencia, recoge la orden de búsqueda, detención y presentación de esta persona, después de que no compareciera este miércoles ante en el Juzgado. 

Condenas por el crimen de Cartaya

A este respecto, hay que recordar que la Audiencia Provincial de Huelva condenó a ambos acusados a penas de 46 y 41 años de cárcel, respectivamente, tras el veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular. En la sentencia, la Audiencia condenaba a los dos acusados por dos delitos de asesinato --uno de ellos con alevosía y el otro con alevosía y ensañamiento-- e imponía a J.A.M.B. una pena de 46 años de prisión, mientras la condena de J.M.P.P. era de 41 años de cárcel

Manifestaciones pidiendo justicia para unos de los asesinados
Manifestaciones pidiendo justicia para unos de los asesinados

Por otra parte, la Audiencia absolvía a ambos acusados del delito de robo que se les imputaba por la acusación particular, los condena además a indemnizar conjunta y solidariamente en concepto de responsabilidad civil con un total de 754.944 euros a los familiares de las dos personas fallecidas, de 27 y 35 años en el momento de los hechos.

La Audiencia declaraba probado que, en los días previos al 14 de abril de 2019, ambos acusados "planearon acabar con la vida" de M.B.G., "con quien ambos habían tenido graves conflictos previos relacionados, en su mayor parte, con el tráfico de drogas".

Relato de los hechos

Durante la tarde del 14 de abril de 2019, uno de ellos, en concreto J.A.M.B., contactó con M.B.G., "engañándole para que lo acompañase a una finca" ubicada en Cartaya y propiedad de la suegra del otro condenado "bajo el falso pretexto de apoderarse de una cantidad indeterminada de droga".

El acusado identificado como J.A.M.B. "perpetró el citado engaño a sabiendas de que en la mencionada finca les esperaría --tal y como había convenido previamente con el otro acusado-- J.M.P.P. oculto y armado con una escopeta de su propiedad" con la que ambos investigados "pretendían acabar con la vida" de M.B.G. disparándole, de forma que el primero de los encausados se dirigió hasta la referida finca con las víctimas en el interior de un vehículo conducido por el segundo de los fallecidos, S.V.C., a quien la otra víctima, que carecía de permiso para conducir, le había pedido que lo llevase.

Este acusado acompañó a las víctimas hasta el punto de la finca convenido con el otro condenado, "quien se hallaba esperando agazapado en su puesto, a varios metros, a oscuras y oculto entre la vegetación", y que disparó con su escopeta alcanzando a S.V.C. "al confundirlo en la oscuridad" con M.B.G., ocasionándole una muerte inmediata como consecuencia de un único disparo de bala recibido en el tórax,

Muerte violenta

Tras advertir que M.B.G. continuaba con vida, este acusado le disparó sin llegar a alcanzarle, agotando los cartuchos del arma y acercándose hasta el punto en el que la víctima se encontraba junto al otro condenado, tras lo que ambos encausados persistieron "en su intención de eliminarle", acabando con su vida "propinándole uno de ellos repetidos golpes en diversas partes de su cuerpo con la escopeta,

Finalmente, ha que añadir que, tras perpetrar ambas muertes, los acusados arrastraron los cuerpos hasta un pozo de la misma finca y los arrojaron a su interior, "ocultándolos a la vista de terceros y retirando de ambos cadáveres sus teléfonos móviles", tras lo que, "con la intención de eliminar cualquier indicio que pudiera incriminarles en las muertes ejecutadas.

En busca y captura un condenado a 41 años por el crimen del pozo de Cartaya