domingo. 29.03.2026

Así es la vida en un campo de refugiados respaldado por Cruz Roja

Esta es la historia de Abdlrahman, un refugiado de la Cruz Roja en el estado del Nilo Blanco, al sur de Sudán 
Abdlrahman, refugiado de la Cruz Roja
Abdlrahman, refugiado de la Cruz Roja

Vivir en un campo de refugiados en plena pandemia no es nada fácil y mucho menos lo son las historias de las personas que por alguna razón, se encuentran refugiadas en algún campamento que recibe la ayuda de Cruz Roja. La historia de Abdlrahman es una de las miles y miles que se dan todos los días en las complicadas tierras que se encuentran en mitad de un conflicto bélico.

Abdlrahman vive en Khor Alwaral, un campo de refugiados del estado del Nilo Blanco, al sur de Sudán. En estos nueve campos de refugiados que componen el relieve de las dos orillas del Nilo desde la frontera de Sudán del Sur hasta Kosti, viven más de 160.000 refugiados del total de millón de personas que están refugiados en Sudán. Sin embargo, Abdelrahman no es sur sudanés y tampoco es refugiado.

Este joven emigró hace un tiempo para trabajar en las minas de oro que hay al norte del país. Sin embargo, cuando vio la oportunidad de volver a su pueblo natal, Mahada, no lo dudó e instaló una pequeña tienda en el campo de refugiados más cercano a su pueblo. Como podemos imaginar, las dificultades de un comerciante en estos campos son enormes: además de suministro muy débiles, con los campos accesibles solamente a través del río durante la época de lluvias; poca capacidad adquisitiva de las personas que viven en los campos y sobre todo, una inflación en el país que en el mes de diciembre marcó el 269% interanual.

Cruz Roja siempre al lado de los que más lo necesitan

Debido a la complicada situación diaria que se viven en estos campos, la Cruz Roja, mediante la Media Luna Roja Sudanesa y en consocio con la Cruz Roja Danesa, lleva a cabo un programa para garantizar la seguridad alimentaria de las personas refugiadas al mismo tiempo que fortalece los mercados que hay en los propios campos de refugiados.

Gracias a esta labor de Cruz Roja, miles de personas reciben al día sus vales por comida, mediante las personas más vulnerables dentro de los campos pueden acudir al mercado a elegir la comida que quieran adquirir. Por su parte, la Media Luna Roja Sudanesa, pagará a los comerciantes los vales que hayan canjeado por la comida los usuarios. De esta manera, se garantiza que las personas elijan la comida por sí mismos, en lugar de depender de la comida que otras organizaciones distribuyen.

Ser beneficiario de esta ayuda de Cruz Roja te abre un poco más las puertas ante las complicadas condiciones que se viven en los campos de refugiados. Este es el caso de Abdlrahman, que participa en este programa de Cruz Roja Española financiado por la Unión Europea, y que en estos últimos cuatro meses las mejoras han ido allanando un poco la estancia de estas personas.

Abdlrahman, refugiado de la Cruz Roja Abdlrahman, refugiado de la Cruz Roja

Gracias a los ingresos extra que ha recibido mediante el canjeo de vales por comida, Abdlrahman ha conseguido la inversión necesaria para abrir una pequeña panadería en el propio campo, donde actualmente tiene empleada a cuatro personas refugiadas. Asimismo, la liquidez en el poblado se ha visto muy mejorada, lo que permite almacenar mucha más mercancía en su tienda, algo muy útil en épocas de lluvia donde el suministro se dificulta.

 Un caso entre miles

El caso de Abdlaraham no es el único en estos campos. Otro gran ejemplo es el caso de Simon, un funcionario del gobierno sur sudanés que se vio obligado a escapar de la guerra y consiguió abrir una pequeña tienda en el campo de refugiados donde vive. Todo ello, gracias al programa de Cruz Roja en el que también participa y que le ha hecho abrir una segunda tienda de reparación de móviles y en la que da empleo a una persona del propio campo.

De esta manera, el programa de Cruz Roja no solo cumple una función de seguridad alimentaria de las personas refugiadas de una manera más libre para ellas y contribuyendo a la economía local. Además del programa de vales de comida también se han instalado puntos de lavado de manos en puntos clave de los 5 campos como parte de la respuesta al Covid.

Así es la vida en un campo de refugiados respaldado por Cruz Roja