lunes. 30.03.2026

La garrapata que transmite el virus hemorrágico llega a España

La 'Hyalomma' provoca la fiebre de Crimea-Congo, que ya se ha cobrado dos muertes en nuestro país

La garrapata que transmite el virus hemorrágico llega a España

La 'Hyalomma' provoca la fiebre de Crimea-Congo, que ya se ha cobrado dos muertes en nuestro país

Las garrapatas se están extendiendo por Europa. Concretamente, las del género Hyalomma. En Países Bajos se encontraron este año solo dos, pero fue suficiente para que se desate la histeria colectiva. En 2018, también se halló otra en Reino Unido y también hay constancia de su presencia en Alemania, Hungría y Austria.

El problema de estas garrapatas, presentes en toda España salvo en la cornisa cantábrica, es que el principal vector, es decir, el "vehículo" de un virus que provoca una enfermedad que ya no suena lejana en nuestro país. Estos artrópodos son los responsables de su transmisión a los humanos.

Hay varios motivos que explican la aparición de garrapatas en lugares donde antes no estaban: movimientos humanos y animales, abundancia de hospedadores susceptibles sobre los que alimentarse (cabras, ovejas, caballos, cerdos, ciervos...) y el cambio climático. El aumento de temperaturas influye de la siguiente manera: las garrapatas tienen tres fases durante su vida (larvas, ninfa y adulto) y para pasar de una a otra deben realizar una muda, proceso que se acelera, "cuanta más temperatura hay, y que provoca, al mismo tiempo, menos mortalidad", explica Agustín Estrada Peña, catedrático de Zoonosis de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza.

Hasta ahora, estas garrapatas llegaban en estados larvarios a estos países de Europa "montadas" en las aves migratorias procedentes de zonas endémicas (de hecho, pasan de forma obligatoria por África y la proximidad de nuestro país con este continente explica, también, por qué tenemos riesgo). Antes, al llegar a países como Alemania o Países Bajos hacía demasiado frío para que pudieran realizar su muda pero el clima ha ido cambiando (recordemos las olas de calor en el centro de Europa de este año) y nos estamos encontrando garrapatas adultas en zonas donde antes no había.

"Aún no se ha comprobado que estas garrapatas resistan al invierno pero eso no quiere decir que no estemos atentos, la tendencia es que los inviernos sean cada vez más cálidos lo que les permitirá a estos artrópodos cerrar el ciclo, el problema va a ser cuando nos las encontreamos al año siguiente en el mismo lugar. Para 2030, la Hyalomma podría llegar a ser una garrapata común en el norte de Europa", sentencia Estrada Peña.

Se apunta también como preocupante lo ocurrido en Reino Unido, donde el año pasado se encontró una Hyalomma en un caballo. ·En Reino Unido no se habían encontrado habitualmente en otro animal que no fueran aves, pero si ahora aparece en uno que no ha viajado, es un dato de alarma porque quiere decir que está creándose un ciclo y puede estar indicando que se están estableciendo en determinadas zonas. Este caso tiene más connotación aún si recordamos que Reino Unido es una isla, mientras que entre países centro europeos las fronteras políticas no son un impedimento para el paso de animales.

La causa que lleva a las garrapatas a estos países explican también por qué aumenta su población en nuestro país, donde ya son extremadamente abundantes en el centro y suroeste peninsular, tal como señala el informe de situación y evaluación del riesgo de transmisión de esta enfermedad en España elaborado por el Ministerio de Sanidad en julio de este año.

En España, advierte el Ministerio de Sanidad, "el virus circula en más regiones de las que se sospechaba inicialmente, por lo que su extensión es mayor a la esperada». En nuestro país «se dan las condiciones adecuadas para la aparición de casos autoctónos» ya que están presentes todos los ingredientes para que circule el virus: presencia del propio virus, vectores competentes, hospedadores que pueden ampliar el ciclo y condiciones climáticas y ambientales adecuadas.

La existencia de esta especie en España es ahora una realidad, ya que tan solo la cornisa cantábrica se encuentra libre de garrapatas Hyalomma. Así lo demuestra un estudio del Ministerio de Sanidad, que ha detectado la presencia de garrapatas infectadas con el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en animales silvestres de cuatro comunidades: Extremadura, Madrid, Castilla La Mancha y Castilla y León.

El estudio hace hincapié en la diferenciación entre las Hyalomma y otros tipos de garrapatas comunes: "No tienen nada que ver con otras, como las que encontramos en nuestros perros, porque las Hyaloma Lusitanicum nos buscan activamente. Nos detectan, huelen y nos ven y nos buscan", avisan.

La garrapata que transmite el virus hemorrágico llega a España