Uno de los grandes atractivos culturales de Jerez de la Frontera es el Teatro Villamarta, declaradas Bien de Interés Cultural y que en 2026 cumplirán 100 años desde su inauguración. Con un marcado estilo regionalista andaluz, este edificio, diseñado por Teodoro Anasagasti, cuenta con una imponente fachada sobre el conjunto de edificaciones vecinas a la que se puede acceder a través de unas escalerillas que presentan un pésimo estado de conservación.
Durante la Semana Santa, este espacio ha sido transitado por numerosas personas que han podido comprobar el estado de deterioro en el que se encuentra y sobre el que no han actuado los distintos Gobiernos Municipales.
Ha sido Podemos Jerez quien ha avisado de la grave situación de esta zona, bajo la cual se ubica el quiosco de prensa que regentó durante años Joaquín Naranjo Guerrero, tradición que mantuvo su hijo Mario hasta la jubilación, momento desde el cual no ha habido relevo generacional.
Desde la formación morada señalan que el Ayuntamiento de Jerez "debe poner en valor este importante espacio, no solo con vistas a 2031 sino para ofrecer una imagen acorde con nuestra cultura tanto al equipo de valoración de la capitalidad europea como a los que visitan nuestro querido Teatro".
Por otro lado, en relación a la ocupación del quiosco añaden que "como ocurre con muchos pequeños comercios, puede que no sea viable mantener una actividad comercial en ese lugar. Por ello, proponemos que se resignifique el espacio con elementos representativos de nuestra ciudad, relacionados con la diversidad cultural de Jerez evitando simbología religiosa de la que entendemos que Jerez está lo suficientemente representada".
Por ello, desde Podemos Jerez proponen abrir un concurso de ideas donde podamos encontrar un nuevo uso cultural, monumental y patrimonial; relacionado con la prensa, teatro, bodegas, fuentes u otros elementos representativos de la identidad local.
