"El pasado fin de semana su abuela lo notó muy raro, empezó a preguntarle y él lo negaba, pero al bañarse encontró en los calzoncillos sangre. Fue entonces cuando se derrumbó, empezó a llorar y le contó todo lo que había pasado". Con esta crudeza, una familia de Jerez de la Frontera ha denunciado un episodio de abuso sexual sobre un joven de 16 años en el centro Santa Beatriz de Afanas, en El Puerto de Santa María.
La familia se encuentra consternada por lo ocurrido, siendo esta la gota que colma el vaso después de las constantes "vejaciones y malos tratos" que el menor venía avisando en los últimos años por parte de los monitores del centro. Su abuela, que lleva años peleando la custodia de su nieto, no quiere que el menor vuelva a pisar el centro. Sin embargo, es Afanas quien tiene la custodia del menor y reclaman su vuelta "inminente" al centro.
"Ella dice que fue el peor error que tuvo. Le prometieron que iba a estar en el centro de forma circunstancial para ayudar la situación de esta mujer, pero que no era de forma definitiva. Y ahora la mujer quiere recuperar la tutela de su nieto y ya no puede", denuncia una familiar que ha contado toda esta historia a El MIRA aportando denuncias y documentos que confirman la veracidad de los hechos.
"Siempre viene los fines de semana quejándose de que le han pegado"
El joven de 16 años tiene retraso madurativo, lo que hace que sea más infantil respecto a su edad, pero este se expresa correctamente "siendo un niño muy noble y que casi nunca miente".
Esta familiar asegura que "siempre que viene los fines de semana viene quejándose de que le han pegado, vino con el labio con señales". Pero desde Afanas siempre aseguran que "es el frío o cualquier otra excusa", pero "el niño dice que le han pegado y siempre viene contándonos historias de que lo tratan mal".
Fue entonces cuando el pasado fin de semana, todos estos supuestos abusos trascendieron todos los límites imaginables. Después de que llegara raro a casa, su abuela fue a meterlo en la ducha cuando vio sangre en sus calzoncillos. Al ver a su nieto cómo se derrumbó, ambos se dirigieron al Hospital de Jerez de la Frontera, donde el diagnóstico confirmó que tenía una fisura anal consecuencia de un abuso sexual.
"No puede ser que esté mintiendo con un parte médico de por medio"
Nada más confirmar los peores presagios, la familia interpuso una denuncia en la Comisaría de Jerez, quienes aconsejaron a la abuela del menor que no lo dejase volver al centro hasta esclarecer lo ocurrido. Sin embargo, desde el centro "no paran de llamar para que vuelva y él no quiere volver".
En la denuncia se especifica el nombre del trabajador de Afanas acusado, habiendo el menor reconocido "avergonzado" todos estos hechos tanto en el hospital y luego en la comisaría. Pese a ello, la familia asegura que "el trabajador sigue en Afanas trabajando con total normalidad" y desde el centro "desmienten" la versión del niño.
"Los monitores le dicen a la abuela que no eche cuenta y a mí me extraña porque es un niño que nunca miente. Cuando hace algo malo el niño lo reconoce, es un niño que no puede ser que esté mintiendo y menos con un parte médico de por medio", asegura.
Además, al parecer, hace unos "cuantos años" ya hubo una denuncia porque el mismo monitor de esta vez intentó hacer lo mismo con él, un monitor se dio cuenta, pero tampoco hicieron nada en ese momento.
"La denuncia se archivó y no le hicieron caso al menor. Y eso lleva pasando años, pero desde hace unos 8 meses todo esto ha ido mucho a peor", denuncia esta familiar que reclama a las autoridades que puedan volver a entregarle la custodia del menor a su abuela.
La familia se encuentra peleando la custodia del menor
Por circunstancias familiares, su abuela tuvo que entregar la custodia de su nieto para poder cuidar de su marido, por aquel entonces enfermo. No obstante, el contexto familiar de la mujer ha cambiado y ahora podría hacerse a cargo del menor.
"El niño se ha escapado varias veces. Una vez lo encontraron en el Carrefour de El Puerto y los monitores del centro llegaron porque avisamos nosotros, desde el centro ni se habían dado cuenta", dando a entender la presunta falta de atención que sufren en el centro.
Una vez, el joven "cogió un teléfono de un monitor y me llamó escondido en el cuarto de baño porque le querían pegar los monitores", asegura la familiar, que confirma que esta situación le está ocurriendo a más niños en el centro.
"Tiene medicación y no le dieron ni las pastillas y la abuela fue al hospital y como esas pastillas necesitas DNI y la tarjeta pues no conseguían dárselas al no tener la tutela del niño. Y ya entonces un monitor le hizo el favor de llevarles unas cuantas de pastillas, por lo que ellos son conscientes de que lo han hecho mal, si no se llevarían al niño de forma obligatoria", cuenta esta familiar sobre el momento que está viviendo ahora el pequeño, y las constantes intenciones de Afanas para que vuelva al centro de El Puerto.
Es por ello, que su abuela y su padre están peleando con uñas y dientes una custodia "de la que se podría hacer cargo perfectamente" y así evitar que su nieto vuelva a pisar el centro de Santa Beatriz de Afanas, en El Puerto de Santa María.
Por su parte, este medio ha intentado ponerse en repetidas ocasiones en contacto con los centros de Afanas de El Puerto de Santa María para comprobar su versión de los hechos. Sin embargo, la redacción de El MIRA no ha logrado encontrar respuesta.
