Desde antes de Semana Santa, el trabajo de Samuel Martínez, más conocido como Pol Tattoo se ha intensificado. En las últimas semanas, el artista ha presentado una de sus mayores obras al aire libre: la imagen de 10 metros de la Virgen de Amor y Sacrificio en una de las paredes de la parroquia de Madre de Dios que dejó una estampa única en la tarde del Lunes Santo. Y ahora se suma un nuevo trabajo, en pleno fin de semana de motos, que ilustra uno de los accesos a uno de los establecimientos más emblemáticos del centro de Jerez de la Frontera: el Tabanco El Pasaje.
Se tata de El Guardacantón, el bandolero de Jiménez Aranda una obra de 1878 cuya pieza original se encuentra en la galería de arte de Bodegas Tradición, también en Jerez. Esta pintura presenta a un bandolero del siglo XVIII desafiante, mirando al espectador mientras se apoya en la esquina de una calle. La composición, detalles y paleta de colores están ejecutados con una técnica impecable, mereciendo una observación cercana.
El Guardacantón, el bandolero de Jiménez Aranda.
— Pol tattoo (@Pol_tattoo) April 23, 2025
Nuevo cuadro “colgado” en Jerez. pic.twitter.com/BwVT6cgqyy
Diversas investigaciones apuntan a que la obra fue pintada alrededor de 1878 en Sevilla, año en el que Aranda participó en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes y recibió la tercera Medalla de Honor.
El título "Guardacantón" hace referencia a los postes de piedra en las esquinas de las casas para protegerlas del roce de los vehículos. Es posible que en el cuadro, Aranda represente a un personaje famoso de la época apodado de esta manera o que quiera retratar al típico bandolero andaluz, asignándole un mote de forma irónica. Su intención real nunca podrá conocerse.
Lo que parece evidente es que esta obra representa un notable ejemplo del romanticismo en Jerez, ofreciendo una imagen idealizada de Andalucía que trascendió nuestras fronteras. Esta representación, sin embargo, desvirtúa la realidad de la sociedad sevillana del siglo XIX, ya que las vestimentas de estilo goyesco retratadas habían dejado de usarse en aquella época.
