Impactante suceso en Andalucía, en este caso en la provincia de Málaga, donde en las últimas horas se ha tenido constancia del hallazgo del cadáver de una mujer en un arroyo y además en avanzando estado de descomposición.
Según la información a la que ha tenido acceso este periódico, agentes de la Policía Nacional han detenido al presunto autor confeso del asesinato de una mujer, de 28 años y nacionalidad ucraniana, cuyo cuerpo sin vida fue hallado en avanzado estado de descomposición, tapado con una manta y cubierto con unas ramas, en un arroyo en Málaga, confirmándose el peor de los desenlaces.
Además de este hombre, español de 43 años, los agentes han detenido a otras dos personas como supuestos encubridores de los hechos y ha abierto el pertinente proceso de investigación.
Esclarecer la muerte de la mujer
De esta manera, agentes adscritos al Grupo de Homicidios de la Comisaría Provincial de Málaga, con colaboración de la Brigada Provincial de Policía Científica, han logrado esclarecer la muerte de etiología violenta de la víctima, la cual mantenía una relación afectiva con el homicida, conviviendo ambos en una choza en la zona de El Tarajal.
El principal sospechoso pasará a disposición del Juzgado de Violencia Sobre la Mujer número 2 de Málaga este viernes día 26 de enero. El cadáver de la joven ucraniana fue localizado bajo una manta y tapado con varias ramas en un arroyo conocido con el nombre de 'Pocapringue', en las proximidades del Polígono La Huertecilla.
Como consecuencia del estado del cadáver, la plena identificación del cuerpo sin vida de la mujer se demoró en el tiempo, confirmándose, finalmente, que se trataba de una joven de origen ucraniano, tras la que los agentes seguían la pista de su paradero desde que el Consulado de Ucrania presentase denuncia por la desaparición de su compatriota el 4 de septiembre.
Asesinada por su compañero
La mujer habría sido asesinada por su compañero a comienzos del mes de agosto, empleando el homicida un objeto contundente y un arma blanca para acabar con su vida. Posteriormente, el sospechoso se deshizo del cuerpo, ocultándolo en un cañaveral. Tras distintas batidas por la zona que frecuentaba la víctima, agentes de la Policía Nacional localizaban el 24 de octubre el cuerpo sin vida de la joven.
Continuando con las indagaciones, los investigadores lograron situar a varias personas con las que la víctima se relacionaba antes de su desaparición. De este modo, los agentes identificaron al autor material de la muerte, así como a otros dos varones, de 23 y 33 años, los conocedores del asesinato y, a pesar de ser oídos en declaración, habrían mentido.
La propia labor investigadora desvirtuó las coartadas de los investigados, que, en el caso del autor material, terminó confesando el crimen en sede policial. La Autoridad Judicial deberá determinar ahora su futuro inmediato.



