Una apuesta en toda regla por la actuación contra los incendios en tiempos complicados. El Ayuntamiento de Málaga, a través del Área de Seguridad, ha sacado a concurso la adquisición de nuevos equipos de protección individual y materiales para la plantilla del Real Cuerpo de Bomberos para distintos tipos de intervenciones.
El contrato tiene un presupuesto base de licitación de 120.961,5 euros (IVA incluido) y un plazo de entrega de dos meses tras la formalización del mismo. El periodo de presentación de ofertas permanecerá abierto hasta el 15 de septiembre. Así, tal y como recoge el pliego, el procedimiento de compra se ha dividido en seis lotes que incluyen:
- Materiales para intervenciones, trabajos de rescate en altura y progresión por cuerda así como trabajos en espacios confinados
- Guantes para protección de las manos del bombero en el desarrollo de su trabajo
- Equipos de respiración autónoma (conjunto de arnés y espaldera con reductor de presión, regulador, máscara) para tareas en atmósferas hostiles (intervenciones con presencia de gases de incendios
- Sustancias potencialmente tóxicas y peligrosas, o en ambientes con ausencia de oxígeno)
- Cascos forestales
- Cascos estructurales
- Trajes para intervenciones con mercancías peligrosas
Los suministros objeto del contrato deberán tener en cuenta, además de la normativa específica que le sea de aplicación y que se haya recogido en cada descripción, las directrices generales de la Unión Europea que le sean de aplicación. El periodo de garantía de los suministros será de tres años como mínimo.
Críticas a la labor del Ayuntamiento de Málaga
Por otra parte, el grupo municipal Con Málaga ha criticado este jueves "el mal estado" en el que se encuentra el lago del Parque del Oeste, cuyas aguas "presentan un color y un estado de suciedad que son signos evidentes de falta de mantenimiento y cuidado por parte del Ayuntamiento".
De esta manera, el portavoz de la confluencia, Nicolás Sguiglia, visitó el Parque junto a vecinos y vecinas y ha comprobado "el color 'verde radioactivo' de las aguas que indica exceso de nutrientes (procedentes de excrementos de aves o restos vegetales en descomposición), falta de filtración o recirculación del agua (lo que favorece el crecimiento de algas) o una escasa oxigenación (que favorece la descomposición orgánica)".
Finalmente, ha señalado que "el mal estado del agua pone en riesgo su biodiversidad, especialmente para las especies animales que la habitan como los patos, peces y tortugas además de que pueden producirse malos olores y transmite una apariencia de abandono y suciedad que afecta al disfrute por parte de los vecinos y vecinas".
